22 November, 2005, 8:31 pm

Bloc Party (19/11/05, Barcelona)

La nueva sensación del indie británico, uno de los máximos exponentes del actual resurgir de la maquinaria pop inglesa aterrizó por primera vez en España para actuar el 18 y 19 en Madrid y Barcelona respectivamente. Creo que Silent Alarm es sin duda uno de los discos que más veces habré escuchado este año sin caer en la monotonía, aún siendo en principio los temas más bailables y movidos los que acaparaban mi atención, con el paso del tiempo es un cd que gana muchísimos enteros y que va entrando cada vez mas, hasta que me he dado cuenta personalmente de que es un trabajo redondo, no le sobra de nada, un bloque bastante compacto. Como a toda esta nueva oleada de grupos será el tiempo quién se encargue de demostrar si el talento que desprende esta agrupación es sólo una casualidad.

No me lo pensó dos veces (o tal vez si…) a la hora de decidir ir a Barcelona. Me mostraba un tanto expectante, con muchas curiosidades acerca de como sonaría la banda de Okerere. Silent Alarm es un disco donde una de las claves es esa genial ambientación y atmósfera que consiguen impregnar en sus canciones de corte mas lento, rebosantes de hipnotismo. ¿Serí­a este Silent Alarm simplemente un disco fruto de una excepcional producción?, ¿Serí­an capaz Bloc Party de transmitir todos esos elementos en un directo?, pues sí­ señores, sí­ y dios mí­o de que manera… Si su disco debut puede presumir de rozar la perfección en directo gana muchí­simo más. Lejos de diversas actuaciones en directo que logró ver y escuchar por internet en las que me dejaron un poco frío, lo que todos los que nos desplazamos al Razzmatazz ese día (que no fueron precisamente pocos) vivimos fue uno de los mejores conciertos del año para mí gusto.

Los encargados de telonearlos fueron el dúo escocés Sluts of trusts, una formación bastante peculiar compuesta de baterí­a y guitarra que practican un atí­pico rock con ligeros toques stoner y que dotan a sus temas de interesantí­simos cambios de orientación. Desplegaron gran parte de último trabajo y consiguieron aliviar la espera aunque al final se volvieran un tanto aburridos. En cualquier caso interesante propuesta formada por dos buenos músicos. Después de una amena sesión de electrónica que nos hizo mas corta la espera saltaron al escenario Bloc Party. El juego de luces (buení­simo durante toda la noche) tiñó completamente de color violeta el escenario y comenzaron a sonar las primeras notas de “So here we are“, acogida espectacular del público, un sonido sobresaliente sin fallos durante la actuación (tan sólo dos acoples sin importancia durante todo el concierto), la voz de Okerere era un calco a la del disco, quizás mejor, más dotada de humanidad, no tan robotizada, espectacular. Sensacional címax en el crescendo de la canción, la piel de gallina, babas múltiples… Un comienzo épico que dejaba intuir lo que vendrí­a después.

Tras el relajante comienzo estalló “Positive tension” y la sala del Razzmatazz se transformó en una incontrolable pista de baile donde el personal estaba disfrutando a mas no poder, perfecta ejecución del tema, fiestón total en el minuto tres. Luego se dejarían caer la intimista “Blue Light” que no se distanció para nada de la original y “Banquet”, otro de los momentos álgidos, “This is a song about sex” comentaba Okerere, (por lo menos a mí­ me arrancó un orgasmo). La desplegaron con total maestría y transmitiendo todo el júbilo de la versión de estudio, los estallidos de guitarra sonaban geniales, haciendo que el tema ganase aún mas movimiento del que ya de por sí­ tiene. “This modern love” se encargó de amansar a las fieras y transportarnos de nuevo al estado de letargo-boca-abierta, sonó muy emotiva y la recta final también adquirió bastante mas protagonismo en directo.

Llegarí­a otro de los platos fuertes del disco, “Like eating glass“, fue uno de los mas coreados por el público y que mas aplausos arranó, a mí­, siendo quizás la que mas me gusta, me dejó extasiado. Creo que me dejó la garganta en Barcelona, es lo que tiene juntarse con groupies. Buení­sima baterí­a, como en el álbum. Ejecutaron la movidita “Luno” más potente que nunca volviendo a crear un sensacional ambiente de diversión. El fondo del escenario se iuminó con una espiral gigante que giraba y que era una gran pista de la que se vení­a encima, “Helicopter“, vaya desfase. Otro de los hits que acompañan a la banda y que se ha convertido ya en un clásico, sonó fenomenal con una perfecta guitarra. Y así poco a poco y después de algún que otro tema nuevo que no se conocí­a (creo que uno de ellos era una versión) y que no sonaron nada mal terminarían cayendo todos los éxitos como si de fichas de dominó se tratasen.

Después de un breve descanso nos regalaron el actual single no incluí­do en Silent Alarm, “Two more years“, el cuál desconozco si formará parte del nuevo trabajo del grupo. Nos deleitaron con temas que faltaban como “Price of Gas” y alguna b-side (creo que “Tulip“). Pequeño percance de Gordon con su bajo que fue sustituido por otro antes de comenzar una canción y una sobresaliente “Pioneers” que puso la guinda que finalizó con una larga y merecida ovación por parte del público.

Estuvieron a la altura de las circunstancias y demostraron todo su potencial en directo de una forma que ni de lejos me esperaba. Genial Okerere, Matt Tong freaky total, acertado bajo de Gordon y fenomenal Russel, aunque haya gente que critique su forma de orientar la guitarra en directo, un sonido muy suave con el que aporta esos toques y efectos que envuelven a los temas, pienso que es precisamente la manera que a él le gusta y aunque pase desapercibido es uno de los engranajes clave para que las canciones de Bloc Party ganen profundidad. Una noche memorable que me deja con ganas de escuchar ya el futuro disco y como no de volver a verlos.

Bloc Party BCN

  • Publicar única