1994 – THE BLUE ALBUM, Weezer
Un chico tímido llamado Rivers Cuomo tuvo que abandonar su pueblecito natal para continuar sus estudios en Los Ángeles. Allí formó, exactamente el 14 de febrero del 92, una banda llamada Weezer que en poco más de un mes ya teloneaba a Dogstar, la formación de Keanu Reeves. Era(sí, es un pretérito imperfecto) un grupo ultra-fresco que mezclaba el sonido dulzón de Ramones, Pixies o Beach Boys con grupos pesados de Arena Rock como Kiss(I’ve got posters on the wall/ my favorite rock group Kiss) creando un acabado único y atrevido.

Su primer trabajo, conocido como The Blue Album, básicamente fue un experimento en el que un grupo de empollones metieron todas sus influencias musicales en una trituradora para ver qué salía . No es de extrañar que cada uno de sus temas estén tratados desde la perspectiva del perdedor. Ya pueden estar en plan festivo o hablando de su garaje que siempre está presente cierta melancolía propia del inadaptado. Ésta se convertiría desde entonces en su seña de identidad, la razón por la que miles de geeks vieron en Cuomo todo un ensayista de su… ¿Movimiento? Tal provechosa perspectiva se acentuó con su segundo disco, Pinkerton, que fue un fracaso comercial. Aunque parezca mentira, con el paso de los años esta bazofia se convirtió en una de las piezas clave del patético emo, lo que viene a demostrarnos que algunos gafapastas tienen menos criterio que los fans del rock argentino.

Sin la experimentación del Pinkerton ni la comercialidad del pretencioso Green Album , el primogénito de Weezer es de principio a fin una obra maestra del pus-pop. Destaca la genial Buddy Holly, una efervescente canción-tributo al Modern Don Juan que murió en un accidente aéreo -El videoclip de este tema está rodado por Spike Jonze, el director responsable de maravillas como El Ladrón de Orquídeas o Cómo Ser John Malkovich. Ambas con guión del no menos admirable Charlie Kaufman-. In The Garage también es todo un himno, ¿Quién no ha estado alguna vez en el típico bajo donde suena Rock n Roll y se hacen partidas del Dungeons? Yo personalmente me quedo con Holiday, que plantea una idílica escapada. O Undone-The Sweeter Song, claro ejemplo de que no todos en el mundo del rock van de cools. Lástima que ahora los propios Weezer se crean qué-sé-yo y den tantísimo asco.
The Blue Album es una joya de los noventa y el único disco aceptable que por ahora ha sacado esta banda. ¿Te lo vas a perder?




