1999 – THE MOST THRILLING EXPERIENCE, The Zodiac Killers
Zodiac Killers es una formación punk de San Francisco, una auténtica formación punk. Generalmente cuando una ciudad tiene un estandarte dentro de un género, en este caso los vomitivos Green Day, suele surgir algún grupo que devuelve a tal estilo la magia que proporciona la inocencia del mismo, la autenticidad y el HAGO-LO-QUE-ME-SALE-DE-LA-POLLA. Así que si te gusta esa máquina de hacer dinero ultra-convencional-ultra-comercial huye de este disco. O mejor pruébalo, así sabrás lo que es recibir un impacto de bate en los huevos. Tú mismo.
Decidieron llamarse “Los Asesinos del Zodíaco”? porque hace ya algún tiempo hubo un psychokiller en San Francisco al que la prensa bautizó como The Zodiac Killer. Nunca llegaron a atraparle, ¿Sabes? Buena elección, primo, ya que su sonido es jodidamente demencial. Una extraña mezcla entre los fantásticos Angry Samoans, de los que reciben su mayor influencia, los New Bomb Turks y un grupo patrio, Aerobitch. Aquí no hay concesiones, ni buen rollo, ni ganas de agradar a un público amplio; Aquí lo único que hay es punk rock, pegadizo y rabioso, de ese que te pone a mil de buena mañana cuando el tío Ramón todavía está soñando con aquella rubia que conoció en Benidorm. Este disco es tan tan tan vertiginoso que no llega a los veinte minutos, con lo que puedes hacerte una idea de lo que duran las canciones…
Tampoco creas que es la típica fórmula hardcoreta que no se entiende una mierda y que supuestamente mola porque es “undergrounchhhh”. Aquí hay melodía, y de la buena, ¡Hasta a veces canta una tía! Y es que joder, los auténticos grupos punk varían su formación cada dos por tres, y si hay que meter una de esas chicas que no se compran la ropa en Zara o Bershka, se mete y todos felices. Que sí, que este es su primer disco y es lo mejor que han hecho hasta la fecha bajo mi entender, y tú ya sabes que tengo buen gust. Ya verás como cuando lo escuches no podrás evitar pillarte más cosas de Greg Lowery, el que estaba en Supercharger, y asesinar a la pesada del quinto, la que siempre está dando por culo con el O.K Computer de Radiohead. Ya veré¡s, ya.



