1991 – NOBODY SAID IT WAS EASY, The Four Horsemen
“Rockin is my business..and business is good!”
La banda maldita de los 90. Lo tenían todo: actitud, imagen, canciones; y tuvieron el éxito en la palma de la mano, pero la mala suerte lo arruinó todo. Bueno, realmente no todo fue mala suerte. Hablamos de un grupo de outlaws, de verdaderos inadaptados, salvajes, motoristas, gente real y auténtica. No eran cualquier grupillo moderno alardeando de dureza con dos tatuajes y una harley.
Hoteles destrozados, ruedas de prensa a las que no acudían, borracheras, historias de cárcel. Conexiones con The Cult, Zodiac Mindwarp y otras tantas bandas de hard rock. Su bajista y principal compositor, Haggis, perteneció a esta última y también estuvo de gira con Ian Astbury y sus huestes. Definitivamente, no estamos citando a The Smiths aquí.
En definitiva, una grupo que recuerdan muy pocos y que acabó por desaparecer tras la muerte por accidente de tráfico de su lider Frank Starr, que por la voz os puede recordar al Axl Rose mas desquiciado o a un primerizo Brian Johnson.

Este disco fue, para muchos, entre los que me incluyo, su mejor album. Después de un primer EP, el maestro Rick Rubin toma las riendas de la producción y nos encontramos con 12 bombas decibólicas que representarían una noche salvaje de sexo entre los riffs de ACDC y el mejor rock sureño. El tema que da nombre al disco es un imparable infierno sónico sureño con un riff y unos coros que se te clavan en la cabeza y ya no salen hasta que…señores, nos encontramos con el segundo tema: Rockin is my business. Es de rigor decir, y creo que no me equivocaría mucho, que este es el tema mas salvaje y macarra que he escuchado y que escuchareis en vuestra vida. Lo primero que te viene a la cabeza es Jack Daniels, Sabado noche y sexo, y mucho mucho de todo esto. Comienzas a mover la cabeza y a agitar el pie y no puedes parar. Esto es muy fuerte, amigos!
El tercer tema, Tired Wings, que podría decirse que es la “balada” del disco (es que este disco tiene alguna balada?) da un poco de tregua para lo que viene después: Cant Stop Rockin, Wanted Man, Let it Rock, Hot Head, Moonshine, Homesick Blues, 75 Again y Lookin, for Trouble. Si no os gusta Chuck Berry, los citados ACDC y el Boogie Rock, por favor, apartaos ya de este disco y comprad cualquier éxito de Franz ferdinand.
Y el final, 8 minutos con I need a Thrill/Something Good: el final épico que necesitaba este disco y que te hace querer mas y mas.
“…How many dues do I have to pay, before they take my soul away?…”
Tranquilo Frank, tus deudas están saldadas…



