B-Side Festival 2007
Este pasado fin de semana se celebró la tercera edición del festival molinense B-side. Esta vez, como ya informamos vÃsperas al evento, hubo algunas novedades como: el cambio de recinto (Estadio Sánchez Cánovas), dos escenarios en puesto de uno y un buen acondicionado terreno donde también se podÃa disfrutar de comida de buena calidad (es decir, seguridad digestiva y buen sabor, que tanto se echa de menos en otros casos).
Si algo destaca al Bside del resto de festivales es que, hoy por hoy, resulta “pequeño” y “bueno”, con un gusto exquisito a la hora de elegir los artistas de cada edición sin dejarse llevar por el grupo más de moda de la temporada o aquellos comodines y, no puedo evitar, nombrar a Los Planetas.
Comenzaron con Noisebox, banda local promocionada en esta web en sus inicios, que afortunadamente he tenido sendas ocasiones de verles en directo, presentaban su último LP “Locked up in a Human Bodyâ€? mientras yo no pude llegar antes de escuchar los últimos acordes de “The biggest smile on earth”.
Continuaron Igloo, los de Vigo tuvieron problemas de sonido, una lástima no poder disfrutar mejor de sus canciones pertencientes a sus dos albumes hasta la fecha. Aun asà relucÃan temas como “El dÃa que me quedé solo”, de su homónimo debut, que, desde atrás, en el puesto de kebabs, se escuchaba mejor. Igloo es una de esas escasas bandas indie y pop nacional que me satisface, quizás por sus letras tan sinceras y honestas, sin maquillaje, con un tono inocente que desemboca en belleza.
Seguidamente me dirigà a la rueda de prensa de Echo & The Bunnymen no habÃan llegado aún y al lÃder, McCulloch, “le dolÃa la cabeza.”
A tiempo todos de escuchar la última parte del directo de Sterlin, la banda liderada por la ex-Soundflowers, Adela Peraita. Sonaba realmente bien, pop y folkrock al estilo setentero. Destacó el single “I love love” que por lo menos a mÃ, me puso el vello de punta por su fuerza y trágica clave.
Los nostálgicos del mejor pop inglés asistieron al festival con la idea de ver a Echo And The Bunnymen, como era mi caso, dejando abierta la más que probable posibilidad de gratas sorpresas a lo largo de la noche.
La legendaria banda de liverpool salieron a escenario encabezando el show con su primer single “Rescue”. McCulloch vestÃa su tÃpico abrigo negro y sus gafas de sol + cigarro. Grandes hitos le sucederÃan como: “Crocodriles”, “Back Of Love”, “Never Stop”, “The Cutter”, “The Killing Moon” (aquà al bueno de McCulloch se le resistÃan los altos) y una versión del clásico de Lou Reed “Walk On The Wildside”. A esperas me quedé de escuchar la oscura “All my colours”, mas no hubo suerte.
Contentos por el anterior concierto, llegaba la hora de Ash, quienes en la rueda de prensa respondieron sobre el por qué del cambio de formato de su material discográfico de ahora en adelante. Para los norirlandeses el concepto de album, un conjunto de canciones reunidas a la venta, les parece viejo y pasado de moda. -¿El formato single no lo está?- Parece que en la actualidad estamos condenados a vivir en revival. La diferencia está en que estos sencillos se irán colgando en la red como medio de comercialización. Les hicieron más preguntas pero a mÃ, lo que dicen los artistas, rara vez me interesa, o más bien, rara vez me sobrecoge.
El show de Ash fue de lo más aplaudido, en escena respondieron bien a los fallos técnicos de iluminación y continuaron desbordados de energÃa defendiendo su carrera musical, que en mi modesta opinión, ha ido transcurriendo casi sin pena ni gloria. Temas tan conocidos como “Ou Yeah”, “Burn Baby Burn” o ya cerrando “Girl From Mars” consiguieron que tanto el fanático como el mero observador saliesen con una buena impresión. Destacó “Twilight Of The Innocents” que dió lugar, junto al resto de setlist, al demandado bis del público asistente.
Esta año, la gran sorpresa para la que escribe fueron The Freestylers, el único grupo que desconocÃa cerró la fiesta a lo grande, como suelen ocurrir en el festival anualmente. Hip hop, dance y brakebeat. Demostraron ser un grupo de directo, sudando la camiseta en la palestra con ritmos sumamente contagiosos y optimistas. “Push Up”, “Painkiller”, o “Radio 1″, pertenecientes a Adventures in Freestyle (2006), fueron algunas de las más bailadas.
Después de los neoyorquinos habÃamos tenido suficiente y preferimos perdernos la sesión de los dj’s invitados para irnos con la música a otra parte.
A pesar de la buena organización y el programa ofrecido, no se consiguió la masificación que esperaba encontrar en la edición 2007 del Bside, un festival que va creciendo y haciéndose un nombre dentro de la agenda nacional de propuestas veraniegas.
Veamos qué nos ofrecen el próximo año.
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