30 January, 2008, 6:52 pm

ARTIFICIAL ANIMALS RIDING ON NEVERLAND, AaRON

Uno ve la portada de este disco y le recuerda a aquella de Siren de Roxy Music pero en tétrico, aquí­ la sirena está muerta. El paso siguiente es preguntarse si lo que viene dentro se parece a aquellos destellos de grandeza de Bryan Ferry. La respuesta es no. De ninguna manera. Pero no por que lo que aquí se escucha sea malo, sino porque el concepto es opuesto. Aquí no prima el glamour, o al menos a mí­ no me lo parece. Lo que prima es la intensidad. Aún asi­ la música de Artificial Animals Riding On Neverland es elegante, con un piano clásico que acompaña con paso firme la base electrónica, siempre delicada, que predomina en todas las canciones.

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El dúo francés, formado por Simon Buret y Olivier Courisier, bebe de diferentes fuentes a la hora de inspirar su música. No cabe duda que pese a estar cantado en inglés, la referencia francesa salta a la vista. Se trata de esa sensibilidad especial que los galos poseen y que aquí­ está mezclada con ligeras gotas de la música de Radiohead, siempre de forma muy contenida pero la referencia está ahí­. Y su versión de Strange Fruit (brillante por cierto) en la mitad del disco les descubre en parte. Pero no se puede catalogar este disco por sus influencias, porque nos guste o no, tiene algo que lo distingue. Y es ese olor clásico rodeado de cierta modernidad, sin llegar al exceso, lo que hace que éste sea un disco que al menos convierte a AaRON en un nombre a seguir.Pero no es oro todo lo que reluce. El disco tiene sus debilidades. Puede llegar a resultar repetitivo, posiblemente debido a que la propuesta musical es por ahora limitada. El dúo debe llegar más lejos en sus trabajos posteriores introduciendo más sonoridades y matices. Más profundidad en definitiva. Su música no es tan característica como para crear un nombre a partir de ella. No ser­ía bueno para ellos no explorar el exterior.

En definitiva, un disco interesante de un grupo al que habrá que seguir de cerca.

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