28 July, 2008, 12:50 pm

[playlists] Rated#004 – Demasiada pasión por lo suyo

Incluso en un medio aparentemente caótico como el rock and roll, desde el momento en que no es más que la explotación industrial de un producto, se establecen ciertos canales de creación y las trayectorias profesionales de los artistas que consiguen el “éxito” siguen cierto estandard. Por supuesto, esto está cambiando. Dí­a tras dí­a surgen nuevos ejemplos de cómo saltarse el topicazo de grupo que es descubierto por un espabilado agente y se hacen ricos y famosos. La mayoría, utilizando esta maravillosa herramienta que es la red de redes. Pero… ¿y antes de Internet?? ¿La gente se resignaba a esperar que sonase la flauta?? ¿Qué sucedí­a con aquellos sonidos menos mayoritarios?? ¿Qué convierte a un artista en “artista de culto”?

Pondremos 3 ejemplos de artistas más o menos underground que han pasado olímpicamente de la industria discográfica (voluntaria o involuntariamente) para dar rienda suelta, sin cortapisas, a su creatividad, utilizando canales de distribución completamente alternativos. En los 3 casos se trata de personas que se saben poseedoras de un gran talento y que viven con pasión la mísica, independientemente del éxito comercial y en ocasiones huyendo de él.

Daniel Johnston – Su vida ha quedado muy bien documentada en la pelí­cula “The Devil and Daniel Johnston”. Un chico tí­mido, individualista, con un punto de genio. Su difí­cil personalidad, su folk/pop cantado con una voz infantil muy nasal, y sus problemas mentales no lo hacían muy atractivo para ninguna discográfica, por mucho que en muchas de sus canciones se encontrasen melodí­as únicas. Una suerte de Brian Wilson lo-fi, ferviente admirador de Lennon. Se pasó los 80, con ayuda de su amigo/manager, distribuyendo en cassettes sus obras mediante un sistema de suscripción por correo. Su momento de mayor fama fue cuando Kurt Cobain, ya en el 92, empezó a lucir una camiseta con la portada de su primera creación, el “HI, how are you?” de 1983. Pero no hubo suerte, ni siquiera cuando hizo contactos con Sonic Youth para grabar en N.Y. Todos los artistas alternativos que admiraban su obra intentaban echar un cable. Pero Daniel Johnston está literalmente zumbado, y sus manifestaciones religiosas, estancias en el psiquiátrico y salidas de tono no le convertían en un producto atractivo, aunque como artista indie torturado que quedaba bien citar en entrevistas siguió gozando de reconocimiento y consiguiese algún contrato suculento. Además de una producción de más de 30 cassettes, tiene un par de discos con sonido decente grabados con una compañía de verdad y actualmente da conciertos por los EEUU con un grupo de chavales que se lo encontraron por la calle y decidieron montar algo con él. Sus obras pictóricas, una especie de mezcla entre comics de superhéroes y visiones satánicas, son muy cotizadas.

R.Stevie Moore
– Steve puede que esté un poco menos loco, pero al igual que Daniel, desde muy pequeño mostró interés por la música, el entretenimiento y el arte en general mostrando una habilidad fuera de lo común. Su primer larga duración de 1976, “Phonography” sigue siendo considerado una de las obras capitales del “indie”. En 1981 fundó el “RSM Cassete Club” desde donde distribuía cuanta canción salía del estudio casero montado en su sótano. Su música muestra más pericia instrumental (su padre era un importante bajista profesional y él mismo participó en varias grabaciones) y bebe de una gran cantidad de estilos que van desde el pop hasta el punk pasando por la psicodelia. Su aspecto de “homeless” con un toque “nerd” parece haber sido explotado por Eels con la diferencia que este tío es de verdad. Al igual que Daniel, en ciertos momentos de su carrera ha grabado con discográficas “serias” aunque el grueso de su producción y sus mejores canciones haya que buscarlas entre la selva “lo-fi” de sus cassettes.

Greg Sage, The Wipers – Otro artista al que le benefició ser citado por Kurt Cobain. Greg Sage es el hijo de un empresario dedicado a la fabricación de vinilos, y en la fábrica de su padre aprendió la alquimia de la música. El pequeño Sage grababa sonidos sólo para ver qué tipo de surcos dibujaban en el plástico. Aprendió que los sonidos graves creaban formas diferentes a los más agudos, y se obsesionó con la creación musical, fabricando sus propios instrumentos y equipo de grabación. Y es que desde el principio supo que no iba a pasar por el aro de formar parte del circo del rock. Montó la influyente banda punk The Wipers teniendo muy claro que lo importante no iba a ser dar conciertos, sino hacer discos aunque él mismo tuviese que tocar la mayoría de instrumentos. Su música es bastante oscura, una suerte de proto-grunge, con melodí­as y arreglos de guitarra poco comunes entre el heavy-metal y el punk de los 80. Toda su producción es distribuida desde su propia discográfica, Zeno Records, donde se pueden conseguir los boxsets recopilando sus discos antiguos además de las últimas creaciones. A raí­z del boom de Nirvana, estos lo llevaron de gira, impulsaron la grabación de un disco homenaje, y Greg Sage comenzó a vender más que nunca aunque fue incapaz de aprovechar la oportunidad del éxito. Sencillamente, no iba a cambiar su filosofía.

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