27 November, 2008, 3:13 pm

STEREOLAB (21/11/08 – Pazo de Cultura, Pontevedra)

Hay una contradicción (o diversidad) en Stereolab que encaja como un guante en el público indie, heterodoxo, capaz de darlo todo en la pista de una carpa techno o deprimirse en la soledad de su cuarto mientras escucha el lamento country de un cantautor nerd de Idaho. Y todo esto sin perder el sentido de pertenencia a un colectivo (indie) que decí­amos.
Todas estas reflexiones se dieron cita en el buen concierto que los ingleses dieron en el Pazo da Cultura pontevedrés, al que el público asistió dando categorí­a más de evento de ausencia inexcusable que de fiesta. Algo así­ como ir a la opera para las burguesí­as locales, reforzado por el auditorio, excelente para apreciar la riqueza musical y con una buena acústica (problema crónico de las salas gallegas a excepción de la compostelana Capitol) pero algo frio para disfrutar de las grandes canciones del combo de Laetitia Sadier.
Abrieron fuego con “Percolator“, la única concesión para el que es para muchos su mejor disco, “Emperor Tomato Ketchup“, decidiendo centrarse en temas de último largo (el primero para el mí­tico sello 4AD) Chemical Chords. De este modo fueron desgranando, entre la belleza del pop armónico y la vanguardia progresiva del kraut rock (extremos en los que se mueve la banda) temas como “Ping Pong“, “Lo Boob Oscillartor” o “NeonBeanbag“. Del pasado al futuro a través de la hipnosis del sonido (y con algunos espontáneos rebelándose contra la tiraní­a de la butaca numerada y haciendo la guerra por su cuenta de pie frente al escenario o en los laterales). Cierre con un bis de dos nuevos temas para un concierto que merecía un poco menos de corrección y en el que se echaron en falta los juegos de voces que aportaba Mary Hansen.

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