29 March, 2009, 5:15 pm

HUNGRY BIRD, Clem Snide

 

'Hungry Bird', Clem Snide

'Hungry Bird', Clem Snide

Corría el año 2006 cuando Clem Snide anunciaron su separación dejando inédito su último disco, Hungry Bird, en el que estaban trabajando cuando surgieron ciertas disputas internas y con su manager. Ahora 3 años después, aquellas rencillas se han olvidado, y las canciones que quedaron para el olvido han sido recuperadas. Hungry Bird acaba de ver la luz y nos devuelve a Clem Snide exactamente donde les perdimos la pista.

 

Todo empieza con ‘Me No‘, un corte de guitarras densas y oscuras entre las que se cuela el lamento de Eef Barzelay y que termina en un intenso despegue eléctrico para convertirse en el muro maestro del disco. Ella solita consigue que el disco merezca la pena aunque comparado trabajos anteriores queda la sensación de que falla algo. Una a una van sonando las canciones y todas dan el nivel, los dulces lamentos de Barzelay siguen ahí, la variedad estilística sigue siendo de un gusto excelente, todo es correcto. Demasiado correcto quizá. Demasiado estándar para Clem Snide. ¿Puede que el fallo sea el conformismo? Quizá. Pero  de pronto descubres ‘Hum’ y no puedes resistirte a su belleza y a ese final deliciosamente delicado justo cuando esperabas un nuevo ramalazo eléctrico. Entonces te das cuenta que aunque Hungry Bird no sea ese gran disco que estabas esperando, es un disco de Clem Snide y como tal es único en sus fallos y en sus aciertos.