Battle For The Sun, Placebo

Placebo, Battle For the Sun (distribuído por PIAS,2009)
He de reconocer que en un principio me resulta poco motivador escuchar las nuevas referencias que Placebo va lanzando en los últimos años, y es que hace tiempo que el vello no se eriza como con aquel “Without You Im Nothing” o su hómonimo debut del 96. Los mejores días del trío, que ahora cuenta con nuevo filial, (Steve Hewitt reemplazado en la batería por el novel Steve Forrest) han pasado a la Historia. Contínua la peculiar voz del andrógino Brian Molko que a bote pronto fue de lo más atractivo que encontramos en la banda en la década de los 90, continúan las canciones compuestas a base de un mismo esquema, el pop rock, guitarras distorsionadas intercaldas con sutiles melodías, el factor sorpresa sólo responde a unos Placebo menos oscuros, unas letras menos sarcásticas y frustrantes, vestidos de blanco reciben optimistas los rayos de luz de su sexto largo, ya fuera del sello Virgin, “Battle For The Sun“(2009).
Los que en un pasado siguieron a la banda con devoción continúan prestando atención a sus novedades discográficas, aunque no resulten álbumes rompedores continúan componiendo canciones agradables, correctas, con ese toque encantador y “mágico” propio del sonido de la banda. Battle For The Sun, contiene algunos temas que destacan como la simpática “Ashtray Heart“, (así se llamaba la banda en un principio) que incluye el recurso de coros en español (Cenicero, cenicero, mi corazón de cenicero…), el contundente sencillo “For What It’s Worth“, “Devil in the Details” resulta una de esas emotivas a la vez que fuertes y sentidas canciones marca de la casa, seguida por “Bright LIghts” que viene dirigida por una dulce melodía resultando así la más alegre de una manera casi infantil del álbum. En “Julien” regresan un poco al sonido trágico y melancólico de la banda que termina de confirmarse con el siguiente corte, la triste “Happy You’re Gone” el ánimo se reaviva con “Breathe Underwater” para desembocar en el tema más oscuro del álbum “Come Undone” donde prevalecen las guitarras (como en prácticamente todo el álbum) y terminar con la positiva y por primera vez orquestal “Kings Of Medicine“.
Se puede decir que Placebo es una de esas bandas que sin salirse de su dinámica ni ofrecer grandes sorpresas a estas alturas de su carrera musical, siguen transmitiendo para unos más y para otros menos ese encantador y nostálgico sabor del que muchos prentenden seguir empapándose.



