ALBUM, Girls

Album, Girls
Últimamente han aparecido unos cuantos grupos que han recuperado la forma de hacer pop que tenían los mejores The Jesus and Mary Chain, ésa que vestía de modernidad noise de la época los sonidos añejos. Por ejemplo, The Pains of Being Pure at Heart se destaparon a principios de año con un disco que sorprendía por la inmediatez de sus melodías escondidas entre marañas de distorsión y ofrecieron alguna gema del calibre de ‘Young Adult Friction‘ en su debut homónimo. Ahora Christopher Owens y Chet ‘JR’ White, Girls para los amigos, han generado multitud de elogios en la prensa especializada (no sin motivo) con Album, un formidable debut mucho más rico estilísticamente que el de The Pains of…, aunque quizá por eso menos compacto.
Grabado bajo la influencia de todo tipo de pastillas (todas las que consiguieron encontrar) y vestido de lo-fi y toques shoegaze, Album resulta estimulante desde su comienzo cuando una vibrante ‘Lust For Life‘ recita, de forma personal en la primera estrofa y de forma universal en la segunda, que la vida está para disfrutarla. Owens concluye en el estribillo: “…maybe if I really tried with all of my heart then I could make a brand new start in love with you.” Alejarse de los fantasmas del pasado y lanzarse decididamente hacia nuevas experiencias. Aunque cuando te enteras de que Christopher Owens se crió en el seno de la secta Niños de Dios (basta leer un poco sobre ella en wikipedia para saber de qué estamos hablando) las frase cobran un sentido mayor. ‘Lust for Life‘ es una de las canciones del año pero Album no se acaba cuando terminan sus dos minutos y medio. Owens y White se dedican durante el resto del disco a fijarse en nombres como Elvis Costello (y su modernidad de apariencia triste), Buddy Holly o Roy Orbison (y sus sonidos rockabilly), y McCartney o Morrissey (y su facilidad para el pop) y utilizarlo todo para ir de un lado para otro cantando con acidez sobre corazones rotos, aunque con un leve deje rasgado en la voz de Owens que hace que la sensación global sea de profunda tristeza.
El otro momento memorable de Album es la épica de ‘Hellhole Retrace‘ resulta sobrecogedora. Sus casi 7 minutos comienzan instrumentados simplemente con una guitarra y una pandereta, pero pasada la mita de la canción surge un arranque ruidista de fondo que recuerda a My Bloody Valentine y que convierte a la canción en un portentoso gospel lisérgico que podría haber sido firmado por los mejores Spiritualized. Canciones como ‘Laura‘, ‘Summertime‘, ‘Ghost Mouth‘ o ‘Lauren Marie‘ mantienen un nivel altísimo aunque en algunos momentos el disco parece pinchar lo que le impiden convertirse en la maravilla que su arranque prometía. Pero seamos justos. Discos como Album se hacen pocos. Girls han facturado un debut brillante que les ha puesto en el punto de mira para el futuro y su colección de buenas críticas en los medios más influyentes del planeta no son casualidad.
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