xx, The xx

xx, The xx
xx es uno de los lanzamientos que más está dando que hablar en este 2009. El cuarteto británico The xx ha confeccionado un disco que se basa en las atmósferas creadas desde el minimalismo instrumental y que podría entenderse como la versión austera y sexual del monumental Faith de The Cure, porque durante muchos momentos recuerda a sus ambientes, aunque el abanico de influencias de la banda se completa con nombres como Young Marble Giants (de quienes se podrían considerar deudores) o Japan.
Las canciones de xx se construyen sobre una caja de ritmos y algunas líneas de bajo. Sobre ellas, las dos voces, una masculina y otra femenina, susurran versos cargados en muchas ocasiones de dobles sentidos y referencias sexuales ocultas. Este aparente vacío sonoro se completa con leves arreglos de guitarra y de sintetizador que aparecen y desaparecen (muchas veces sin dejar rastro) dando profundidad a la producción. ‘Crystalised‘ es probablemente el mejor corte del álbum con una limpio riff de guitarra del que resulta difícil desprenderse, ‘Shelter‘ es deudora del ‘Wicked Game‘ de Chris Isaak y ‘Basic Space‘ maneja a la perfección el concepto de ritmo. Todo un logro en los tiempos que corren y que sorprende aún más cuando te enteras de que los responsables rondan los 20 años de edad. Entender así los mecanismos de grabación no es tarea fácil y estos chicos han logrado elaborar un debut tremendamente estimulante que está lejos de casi todo lo que se produce actualmente. Es difícil saber de dónde ha salido este disco y más difícil todavía entender a dónde pueden llegar sus autores.



