16 November, 2009, 4:14 pm

THE DUCKWORTH LEWIS METHOD, The Duckworth Lewis Method

The Duckworth Lewis Method

The Duckworth Lewis Method

Método Duckworth Lewis: es un artilugio estadísitco-matemático que sirve para calcular puntuaciones en los partidos de cricket.

Neil Hannon (The Divine Comedy) y Thomas Walsh (Pugwash) unen fuerzas en un combo al que han nombrado The Duckworth Lewis Method, para grabar un disco (homónimo) que se sustenta conceptualmente en el cricket, este juego que parece gustar únicamente a los británicos y a aquellos sobre los que ejercen fuerte influencia, y estilísticamente en ese pop refinado, emparentado con el musical, que tan bien maneja el genio Hannon.

Para algunos, entre los que me incluyo, existe un problema de base a la hora de sumergirse en este disco. No tengo ni idea de cricket. Así que la siempre precisa pluma de Hannon a la hora de escribir canciones con ironía y gusto, en este caso me queda un poco lejos. Y cuando un disco no puede crear contigo un nexo emotivo a través de las letras sólo queda la música. Y ahí la verdad es que el disco funciona. Estructurado con gusto y gran sentido escénico (podría ser perfectamente la base de un musical sobre el cricket) el disco encadena cortes con melodías pluscuamperfectas  y estribillos poderosos , con temas más personales en los que los autores se introducen en terrenos de los que pocos podrían sacar partido. Arranca con la introducción isntrumental ‘The Coin Toss‘, algo así como el sorteo de campo. Después, el primer single claro, ‘The Age of Revolution‘ parte de una grabación antigua de trompetas y sustituye las guitarras por una base sintética con mucho groove mientras ‘The Sweet Spot‘ enraíza en el blues. ‘Jiggery Pokery‘ (expresión utilizada para referirse a alguien que dice lo que sabe que no es cierto con intención de sacar ventaja de ello) tiene alma de musical y recuerda en el fraseo a cualquiera de las canciones de la película Mary Poppins. Canciones como ‘Gentlemen and Players‘, ‘Mason on the Boundary‘ o ‘Meeting Mr Miandad‘ (con el estribillo más pegajoso del disco) muestran el lado pop más elaborado de Hannon y tendrían sentido en los últimos trabajos de The Divine Comedy. Y ‘Flatten the Hay‘, con su clavicordio y su ritmo de vals, suena renacentista. Hay de todo y para todos los gustos. No dejo de pensar en que si supiera algo de cricket este disco iba a ser uno de mis favoritos. Pero como ni siquiera he visto un partido en mi vida, se queda en una de las excentricidades más interesantes de lo que va de año.

+++directo

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