Black Lips + Wau y los Arrrghs!!! (12/11/09 – Joy Eslava, Madrid)
Imprevisibles e informales. Salvajes, excesivos y descontrolados. Estos son algunos de los epítetos que la prensa y el público dedica para referirse a los Black Lips. En su visita a Madrid con el pasado Primavera Sound en el recuerdo decidieron añadir combustible a su propuesta ya de por si incendiaria trayéndose a la demencia levantina de Wau y los Arrrghs! Un concierto doblemente interesante a priori, “por lo que pudiera pasar”.


Sin amilanarse por el horario (20:30) y haciendo referencia al carajillo que debe ser habitual en su dieta, los valencianos empezaron ya a tope. Con las gafas del vocalista desaparecidas en combate a los primeros compases, la maquinaria de los Arrrg! comenzó su descarga garajera con la misma intensidad y fluidez con la que la sangre caía de las fosas nasales de Juanito Wau. Excesivo, a medio camino entre G.G Allin y la gestualidad de un Raphael abducido por la cocaína y la Serie B, el cantante más demencial y carismático de la escena patria berró en “Momia Twist”, “Te puedes quemar”,”Niña”, la gala “Ce´ne pas la importance”, “Nunca la quise”, “Dicen” o la autobiográfica (aseguro) “Copa, raya, paliza” entre otras, con su característica voz cazallosa. Es decir, un buen repaso a sus dos imprescindibles largos. Sangre y sudor repartió Juanito entre el público al rebozarse con y entre el, bien durante su actuación bien mientras jaleaba la sorpresa de la noche: ver a Erwin Flores, legendario frontman de los peruanos Los Saicos cantar en el escenario “Demoler”, tema que Wau y los Arrrghs!!! versionean.

Tras la sangrienta actuación desembarcaron en el escenario los Black Lips, a los que por sus comentarios debió impresionar el bolo de los salvajes mediterráneos. Los de Atlanta sonaron fatal y tocaron aún peor, con momentos de verdadero delirio y episodios de enajenación temporal. Descompasados, rallantes en ocasiones por exceso de pedal y distorsión se mostraron al mismo tiempo simpáticos y complacientes con el público, que entregado de antemano se dejó la piel a lo largo de una sala bien petada. Y es que los chicos, parapetados en su actitud más hooligan que punk (inolvidable el look a lo Tiburón de James Bond Ian Saint Pé con su funda dental dorada) empatiza al 100% con la mayor parte de su público, que lo que quiere fundamentalmente es emborracharse, “montarla”, corear estribillos y riff reconocibles (de esos que los Black Lips tienen buenos, montones y que sonaron, como “Katrina”, “Starting Over”, “Short Fuse” , “Cold Hands”, “Again and Again” o las ilustrativas “Drugs” y “Bad Kids”). Un noble propósito sin duda: no olvidemos nunca que se trata de (punk) rock.

Fotos: Santos Díaz



