1 December, 2009, 2:53 pm

LIVE AT READING, Nirvana

Live at Reading, Nirvana

Live at Reading, Nirvana

Tras la reedición aniversario de Bleach, su álbum de debut, aparece en el mercado Live at Reading, un extraordinario documento audiovisual registrado en 1992 cuando Nirvana se encontraban en la cima. Los fans de la banda posiblemente hayan escuchado ya unas cuantas veces la grabación sonora de aquel legendario concierto pues ha circulado como bootleg durante mucho tiempo, pero lo verdaderamente interesante de esta edición especial de Live at Reading es el material visual, la grabación integra del concierto. Y es que los documentos gráficos de Nirvana se limitaban hasta el momento a su MTV Unplugged y a un puñado de videoclips, y hacía mucho tiempo que algo así era necesario.

La actuación en el festival de Reading el 30 de Agosto de 1992 de Nirvana se convirtió en leyeda desde, se podría decir, el  mismo momento en el que el trío puso sus pies en el escenario. Unos días antes había nacido la hija de Cobain y pese a las buenas noticias, numerosos rumores circulaban en torno a la banda. Kurt Cobain supo utilizarlos en su favor y apareció en escena cubierto por un camisón de hospital y sentado en una silla de ruedas. Se levantó fingiendo estar dolorido, se plantó en frente del micrófono y tras pronunciar algunas palabras se dejo caer de espaldas sobre el escenario. Ahí terminó la broma. Alguien le dio su guitarra, el se quitó la peluca rubia y lacia que llevaba y empezó el torbellino. ‘Breed‘ suena espídica, vertiginosa, con unos bajos tremendamente graves y una guitarra exageradamente distorisonada, y nos muestra a una banda en el momento más alto de su carrera. Sin apenas pausas, las canciones golpean una tras otra repasando al completo su mítico Nevermind e incluyendo algún tema, que presentan como nuevo, de In Utero, el que por entonces iba a ser su próximo lanzamiento. El público asiste encendido a uno de los más poderosos directos de la historia. Kurt Cobain canta con desgana y con furia según corresponde (así era el grunge) pero siempre manteniendo una irónica sonrisilla en su rostro; se sabe importante y da todo un sucio recital con su guitarra, que termina con el golpeador ensangrentado como prueba de lo salvaje del concierto.

Antes de ‘Smells like teen spirit‘, en la que Cobain está a punto de engullir el micrófono, bromean queriendo enseñar que el legendario riff de guitarra lo copiaron de ‘More than a feeling‘ de Boston. ¿Nirvana influenciada por una de las bandas clásicas del AOR? Cualquier cosa es posible tratándose de Kurt Cobain, quien permite que un colega  ocupe la parte central del escenario dando saltos y moviéndose epiléticamente en muchas de las canciones. Otro de los momentos para el recuerdo es en el que Kurt dedica ‘All Apologies‘ a Curtney Love y hace que todo el público le grite “Courtney we love you”. La canción suena furiosa y desgarrada, una de las cimas del concierto, como también lo son:  ’Silver‘, ‘Aneurysm‘, o el final ‘Territorial Pissings‘.

En el apartado técnico, la grabación es sencilla (lógico al tratarse de un festival), pero el montaje es tremendamente acertado moviéndose muchas veces al mismo vertiginoso ritmo que la música. El sonido es impecable. Y la puesta en escena sobria, con los típicos juegos de luces horteras de los 90. Pero quién quiere luces y proyecciones cuando en escena está el magnético Kurt Cobain y sus compañeros. El grunge pasó a mejor vida, casi al mismo tiempo que el propio Kurt Cobain, pero este Live at Reading es un documento fundamental.

+++directo