Los Mejores Discos de la Década 2000-2009
¿Es nuestra imaginación o todas las listas de la década son iguales? La que hemos configurado toma, como es inevitable, muchos discos en común con el resto, teniendo en cuenta que hay discos indiscutiblemente buenos, pero para no aburrir con el primero de Franz Ferdinand y el de los Kaiser Chiefs, hemos preferido obviarlos como representativos de un momento que no responde tanto a nuestros gustos y centrarnos en aquello que más nos ha tocado la fibra esta década, ejercicio harto difícil y subjetivo.
La mayoría de ellos son discos que tenemos en común casi todos los redactores de la web, apenas han sido puestos en común sino que cada uno ha aportado por separado los suyos, con todo lo caótco que pueda conllevar, pero más divertido vaya. Ha habido resultados sorprendentes como varios álbumes de un mismo artista, caso de Radiohead o Christina Rosenvinge que se llevan la palma, Queens of the Stone Age, Josele Santiago o Deltonos; otros, han sido impensables y controvertidos como Martirio, Deluxe o Kiko Veneno. Repitiendo como en el listado del año que nos lo tomamos ante todo como entretenimiento y diversión, y para dar una imagen superficial de los gustos de cada redactor aquí están por orden cronológico los discos de la década según Rated Muzik:
Pj Harvey – “Stories from the city, stories from the sea” (Island Records, 2000) El año que abría la década lo encendía con fuerza la luminosa y estéticamente reformada Pj harvey con un disco de olor fresco gracias a temas como “Big Exit”, “Good Fortune”, “The whores hustle & the Hustles Whore” “You Said Something” o “Kamikaze” no sin despojarse de temas más oscuros e intimistas como “Beautiful Feeling” o “Horses in my Dreams“. Entre las colaboraciones destacan la de Mick Harvey a la producción y Tom Yorke en “This Mess We’re In“. (Inma Gómez)
Cualquier disco de Polly Jean Harvey, excepcional cantante y compositora, es un acontecimiento extraordinario. Tras el intimismo desgarrador de “Is This Desire?” calzaba de nuevo la guitarra eléctrica para agitarnos con este disco de riffs y sacudidas rockeras, pequeñas historias recorridas a través de la noche en la ciudad. (Iván L. Gimeno)
Luminoso y vibrante. PJ Jarvey se inspiró en su periodo de residencia en Nueva York para escribir las canciones de este disco que dejan claro que la cantante había cambiado. La voz de Harvey suena sensual y su fotografía en la portada muestra un grado más de sofisticación en su imagen; estos detalles dan un nuevo aire a sus canciones que a pesar de ello no pierden la pasional interpretación propia de la artista. Stories From The City, Stories From The Sea es un disco estimulante que no fue muy bien acogido por algunos medios en su momento pero que el tiempo ha colocado donde merece. (Jesús Aguado)
Radiohead – “Kid A” (Capitol, 2000) ¿Qué se puede decir de Radiohead a estas alturas de la película? Apuntando un éxito tras otro este “Kid A” casi podría catalogarse de lo mejor de la década por el mero hecho de ir firmado por la banda de Abingdon, pero por supuesto no es renombre ni moda lo que hace de este disco una obra respetada y elogiada con temas tan hipnóticos como el que lo abre “Everything is in the Right Place” , la pausada “Morning Bell” o la esquizofrénica “Idioteque“. (Inma Gómez)
Deftones – White Pony (Maverick Records, 2000) El nu metal estuvo muy presente a principios de la década le pese a quien le pese, y uno de los trabajos más representativos es este tercer álbum de la banda de Chino Moreno. La producción de nuevo a cargo de Terry Date quien trabajase ya en su destacable debut “Adrenaline“ del 95 y la colaboración de otro artista del momento Maynard James Keenan (Tool) en el tema “Passenger” son algunas de las características de uno de los mejores álbumes de la banda. (Inma Gómez)
Entre el fenómeno generacional y la etiqueta de marketing, “White Pony” supuso el canto del cines del nu metal por parte de la banda.(Iván L. Gimeno)
Badly Drawn Boy – “The Hour of Bewilderbeast” (XL, 2000) Uno de los mejores discos de debut de la década. Ambicioso pero accesible. David Gough, que se descubre como un excelente letrista, recorre en una hora larga de pop-folk el periodo de vida de una relación sentimental. La producción es detallista, llena de elaborados arreglos con todo tipo de instrumentos, pero siempre mantiene un aire lo-fi que nos recuerda a los trabajos de Beck o, buscando un poco más lejos en el recuerdo, a los de Harry Nilsson. Cerca de caer en el olvido, éste es un buen momento para recuperar The Hour of Bewilderbeast. (Jesús Aguado)
Queens of the Stone Age – Rated R (Interscope Records, 2000) Las reinas de la edad de piedra eran la referencia por excelencia del stoner que se vivía a principios de 2000. Habiendo debutado ya con el homónimo, QOTSA lanzaban su segundo disco, uno de los mejores sin duda de la banda y por ende de la década. Era el nuevo proyecto de los ex Kyuss Josh Homme y Nick Olivieri. La incendiaria Feel Good Hit of the Summer enumerando toda clase de drogas, el sencillo The Lost Art of Keeping a Secret, la esquizofrénica interpretada por Olivieri “Quick And the Pointless” o la colaboración de Lanegan en “Auto Pilot” o “Into the Fade” son algunos de los platos fuertes que encierra el elepé en el que colaboran ademas Rob Halford (Judas Priest) Gene Trautman (batería de las Desert Sessions) Dave Catching y Chriss Goss. (Inma Gómez)
Richard Ashcroft – “Alone with Everybody” (Hut Records, 2000) La sección de vientos y una trompeta te dan la bienvenida al primer álbum en solitario de Richard Ashcroft que cuenta también con el ex The Verve Pete Salisbury a la batería. Dedicado en parte a su esposa Kate el debut del inglés fue un auténtico éxito. Plagado de melódicas baladas como “I Get My Beat”, “You on my Mind on My Sleep” o “Brave New World” contaba también con las animadas “New York”, “Money to Burn” o “C’ommon People (We’re making it now)”. La pausada “On a Beach” o el hito “A song for the Lovers” son algunas de las joyas que esconde.(Inma Gómez)
Manta Ray – “Esperanza” (Astro/Genital, 2000) Dispuestos a superar la marcha de Nacho Vegas y dilapidada la época de Pequeñas puertas que se abren, pequeñas puertas que se cierran editado allá por el lejano 1998, Manta Ray da una vuelta de tuerca a su sonido rocoso, mostrándose dispuestos a jugar con las canciones y las melodías musicales, dejándolas libres a toda experimentación posible sin dejarse llevar por las modas pop del momento. Venían de realizar un disco / concierto titulado “Score “en donde versioneaban a sus compositores de películas favoritos, desde Nino Rota a Lalo Schiffrin, ese momento pudo ser el vértice de esta nueva aventura, arriesgaron y les salió bien. Tuvieron el inconveniente de que las ventas no les acompañaron durante toda su carrera, a pesar de todo, mantuvieron un flujo incesante de seguidores. Como si de una banda sonora se tratara, las canciones van pasando diapositivas de películas de misterio, terror o drama, hasta llegar a Cartografíes, una canción dividida en tres partes que juega con la ayuda de Mónica Vacas (Mus) en las voces, creando una amalgama de instrumentos de cuerda que juegan creando melodías mientras persiguen al resto del grupo. (Paco Gené Cort)
Mojave 3 – “Excuses for Travellers” (4AD, 2000) El regreso de Mojave 3 venía marcado por su tercer disco. Sin llegar a calarme tanto como “Ask Me Tomorrow” contenía preciosidades como “Bringin Me Home” o “In Love with a View”. Un grupo capaz de hechizar a cualquiera con sus melodías y letras. Buena noticia la vuelta de los ex-Slowdive. (Inma Gómez)
Primal Scream – “Xtrmntr” (Creation, 2000) Technorockterrorismo musical de altísimo octanaje de las manos y altavoces de una banda improbablemente sospechosa: los Primal Scream. Que Bobby Gillispie y los suyos hicieran suyo el mensaje de Atari Teengae Riot (¡oh!¡ah!) tenía delito: pasar del glam de lentejuelas de su imprescindible Screamadelica a criticar los abusos de poder, la sociedad de consumo o la corrupción de los gobiernos supuestamente “progresistas” en un mundo globalizado. Extremos, violento y sugerente y al son de Swastika Eyes, los escoceses compusieron toda una ópera cyberpunk con la que saludar el recién nacido siglo XI. (Iván L. Gimeno)
The White Stripes – “De Stijl” ( Sympathy for the Record Industry, 2000) Propuesta minimalista a base de batería y guitarra los White vestidos de blanco y rojo presentaban su segundo disco, dedicado al movimiento artístico de los paises bajos y concretamente al diseñador mobiliario Rietveld, no es el más exitoso pero sí uno de los más rockeros y garajeros de una de las bandas más emblemáticas que nos ha dado Detroit en los últimos años. Si bien Meg nunca fue bien considerada como baterista se le atribuye a Jack White el mérito por llevar el rock en las venas sin filtros ni arreglos, guitarrazos como plomos. “Hello Operator”, “Death Letter”, “Let’s Build a Home” o “Why Cant You Be Nicer to Me”. (Inma Gómez)
Shellac – “1000 Hurts” (Touch And Go, 2000) Tanta perfección puede dar asco. Tanta precisión matemática para medir y dosificar el ruido y la amplificación. Y todo para dar rienda suelta a la rabia y la frustración. Un trabajo propio de un psicópata. Se llama Steve Albini y ha producido a muchas de las mejores bandas y discos de la historia del rock. (Iván L. Gimeno)
La Vaca Azul – “Radio Tangente” (Loly Jackson, 2000) ¡¿Por qué una banda tan buena como La Vacazul no tiene el reconocimiento que se merece!? Esta es una de las múltiples preguntas que sus seguidores se hacen continuamente tras cada concierto. Los misterios de la industria nos reservan este pequeño placer para los que les seguimos cada año en los pocos conciertos que ofrecen en unas salas cada vez más abarrotadas. Radio Tangente llegó como una bendición, ya que el boca a boca de sus dos trabajos anteriores les hizo fichar por Loly Jackson, por lo que se aplicaron bien y presentaron un trabajo que se dividió en dos partes, como se hacía en la época en que todos rebuscábamos en cubetas repletas de vinilos; una primera llena de temas potentes, con predominación de guitarras eléctricas deudora de los grupos de los años 70; de ahí sobresalen Radio tangente, “Sin dientes” o “Llevas razón“. A la séptima llega Está delante, que sirve de entremés funkie para la parte más suave en donde tocan palos cercanos al blues o jazz. (Paco Gené Cort)
At the Drive In – “Relationship of Command” (Fearless Records, 2000) Omar Rodríguez comenzaba a hacerse sonar desde esta banda post-hardcore de El Paso, Texas. Los cinco rabiosos integrantes ramificarían después por problemas internos a Mars Volta y Sparta, este último no tan reconocido por la crítica. El disco fue un auténtico bombazo que corría más de boca en boca que promocionado por los medios. “Arcarsenal“, “One Armed Scissor“ o “Rolodex Propaganda“ en la que colabora Iggy Pop, son algunos de los trallazos del disco. (Inma Gómez)
Doce canciones que son ostias en la cara, una detrás de otra sin concesiones a tiempos muertos. Las maracas iniciales de Arcarsenal van colocando al oyente en un estado de locura permanente que se mezclan con las explosiones de guitarras, batería y alaridos por parte de Cedric Bixler-Zavala, que junto a Omar Rodríguez-López, formaron el dúo que más alegrías nos ha dado en los últimos años, The Mars Volta. En el disco colabora Iggy Pop en la canción Rolodez propaganda, el viejo Stooge les daba la bendición, aunque esta llegó algo tarde, ya que no volvieron a publicar ningún disco bajo este nombre, dejando este último como una coda perfecta a una carrera tan fulgurante como brillante. (Paco Gené Cort)
Christina Rosenvinge – “Frozen pool” (Smells Like Records, 2001) La bella y cosmopolita madrileña hace tiempo que dejó la movida de Ella y los Neumáticos, Alex y Christina y demás. A finales de los noventa mucho más sofisticada que como la conocimos Christina se largó con su guitarra a Nueva York a buscar nuevos giros que dar a su carrera. El mundo anglosajón le inspiró a componer nuevas canciones que darían como primer fruto este disco, el primero también íntegro en lengua inglesa excepto un tema en castellano. Se daría a conocer por USA y Europa participando en festivales como el mítico South By Southwest de Texas o el All Tomorrw’s Party, y llegó a publicarse en Japón. (Inma Gómez)
Experience – “Aujourd’hui Et Maintenant” (EMI, 2001) Herederos directos de Fugazi, el debut de los franceses Experience (liderados por Michel Cloup, fundador de Diabologum) es una avalancha de fuerza que se sustenta sobre poderosas guitarras en unas ocasiones y sobre el interesante tratamiento de las voces (entre el spoken-words y el rapeo) en otras. (Jesús Aguado)
Monster Magnet – “God Says No” (A&M Records, 2001) Tal vez un poco más flojo que “Powertrip“, pero un gran regalo para los que disfrutamos de singles de pleno derecho como “Heads Explode”, “Melt”, “Kiss Of The Scorpion”, “Medicine”, “Silver Future”… Una buena selección de canciones con un sonido oscuro y contundente, saliéndose de la tónica de la década. (Daniel González)
Baby Woodrose – “Blows Your Mind” (Bad Afro, 2001) Que la psicodelia y el acid sixtie anden presente en esta década es digno de celebrar. El danés Lorenzo Woodrose tomaría el nombre de la planta alucinógena (Hawaiian Baby Woodrose) que le hizo entrar en inspiración pariendo en un sólo día este primer disco (cuya portada fue censurada en algunos países) que bebe del garaje rock y la psicodelia de los 60-70. Más tarde completarían el trío The Moody Guru’ y ‘Fuzz Daddy’. (Inma Gómez)
Björk – “Vespertine” (One Little Indian Records, 2001) La entrada en la década de la diva indie de los 90 nos dejó este álbum íntimo y reflexivo, continuación de algunas de las vías iniciadas en su anterior trabajo, “Homogenic” (1997) y que la consagraron como compositora y líder indiscutible de la vanguardia del pop más experimental. (Tony García)
Los Enemigos – “Obras Escocidas” (Chewaka/Virgin, 2001) “¡Bienvenidos a la máquina del tiempo de Los Enemigos!” Grita Fino antes de que entren los primeros acordes de “El ataque de los hombres Bruster“, una canción instrumental con aires garageros. Este fue el penúltimo disco de Los Enemigos, grabado durante cuatro noches en Barcelona, Granada, Santiago de Compostela y Madrid junto a grandes amigos como Julián de Siniestro Total, Patacho de Glutamato Ye-Yé y el gran Rosendo oficiando la ceremonia como si de un padre se tratara. La formalidad llegó algo tarde ya que al cabo de un año se separarían, sin fecha de vuelta, dejando como postre las Obras Escondidas en formato acústico. En este álbum se recogían canciones míticas como “¿Por qué yo?”, “Complejo”, “Florinda”, “La cuenta atrás”, “Alegría”, “La otra orilla” o la maravillosa “Desde el jergón“. Nada mejor que un disco doble en directo para cerrar una de las carreras más brillantes que ha dado el rock patrio. (Paco Gené Cort)
The Strokes – Is This It? (RCA Records, 2001) La primera vez que les vi fue con el tema Modern Age, la dejadez y tono de voz de Casablancas me transmitieron tal aburrimiento que tardaría en prestarles la atención que se merecían. No fue hasta el single por excelencia “Last Night” cuando empezaron a calar al oído descubriendo que eran una banda imprescindible en las novedades de Nueva York. Dentro del rollo revival que apoderó las listas de la mitad de la década Strokes toman en mi opinión el papel más respetado. (Inma Gómez)
Lucinda Williams – “Essence” (Lost Highway, 2001) Lucinda Williams renació de sus propias cenizas en 1998 con Car wheels on a gravel road; empezó a retomar el sentido de su carrera, dejando de ser una folk singer con aires country, para centrarse en una suerte de blues melancólico con ciertos aires gospel. Es en este trabajo donde Lucinda Williams se muestra más frágil y desnuda que nunca; cerrando los ojos al escuchar canciones como Blue o Lonely Girls deja entrever su propio interior, torturado por fracasos amorosos y excesos diversos, como el de los personajes que pueblan sus canciones. Hace difícil no mimetizarse y emocionarse de la misma manera que la cantante lo hace. Tras este trabajo, vendría World without tears, que en una medida similar, vuelve a ahondar en ese estilo tan característico suyo que hace ver las emociones en forma de canción. (Paco Gené Cort)
The Dirtbombs – “Ultraglide in Black” (In the Red, 2001) Mick Collins es el capitán de este barco garaje rock-soul paralelo a The Gories. Se puede decir que este disco es su mayor representación de la década. Cuenta con dos baterías y dos bajos, ahí es nada, para interpretar doce covers de los más grandes de los 60-70: Stevie Wonder, Marvin Gaye, Sly & The Family Stone, Smokey Robinson, Curtis Mayfield,… Y tan sólo una original del propio Collins “Your Love Belongs Under A Rock” . Puede parecer poco meritorio pero el saber hacer de la banda resulta una bomba de relojería soul incapaz de hacer ascos a nadie. De lo mejor de Detroit en los últimos años. (Inma Gómez)
La Buena Vida – “Halleluhah!” (Siesta, 2001) Sería injusto dejar de citar a La Buena Vida como uno de los más importantes puntales del pop nacional de la década. Y sería injusto no citar Hallelujah! Como uno de los mejores discos de la década porque en él encontramos muchas de las mejores canciones que los donostiarras han escrito. (Jesús Aguado)
The Avalanches – “Since I Left You” (Modular/XL, 2001) Una auténtica locura el disco de estos siete integrantes procedentes de Australia que abrieron la década a base de bit. Miles de samples que dibujan trazos de numerosos estilos desde el hip hop, dance, disco o psicodelia hasta el house, scratching, melodías hawaianas o el pop de los años 60-70. Una batidora apunto de explotar que por su diversidad, creatividad e impacto merece estar en esta lista. (Inma Gómez)
Astrud – “Gran Fuerza” (Virgin, 2001) Manolo y Genis. Genis y Manolo… Capaces de hacer una extraordinaria canción en base a cualquier conversación intrascendente, tienen el mérito excepcional de devolverlas a la calle para que las hagamos nuestras. Ácidos, irreverentes y originales, ellos son más pop que Warhol. (Iván L. Gimeno)
Weezer – “Green Album” (Interscope Records, 2001) No quedó Rivers Cuomo especialmente contento con la acogida que tuvo Pinkerton, y durante un tiempo aparcó a Weezer sin saber qué hacer. Encima, Matt Sharp abandonó el grupo para centrarse en The Rentals. Tras un tiempo, y con Mickey Welsh al bajo, volvieron a dar conciertos con una espectacular acogida por parte del público. Rivers se vio con confianza para grabar diez canciones con una duración de veintiocho minutos. Power pop en estado puro, electrizante y revitalizante. (Miguel Terroso)
Miss Kittin & The Hacker - “First Album” (Nobodys Bizzness, 2001) Como si estuvieramos en 1982 cantaba Caroline Hervé. Disco fundacional del electroclash, sintético y sofisticado, remite a noches de fiestas lascivas de sexo y cocaína (Frank Sinatra), a frivolidad y a electrónica simple y directa. Un hito imprescindible. (Iván L. Gimeno)
Reigning Sound – Time Bomb High School (In The Red Records, 2002) De las cenizas de Compulsive Gamblers y Oblivians nace el nuevo proyecto del epiléptico Greg Cartwright y cía. Su segundo elepé es considerado por una mayoría como el mejor de la banda garaje, mucho más soft que el resto, mira más alla del género incluyendo algunos aires surf y pop. (Inma Gómez)
Johnny Cash – “American Recordings IV: The Man Comes Around” (Lost Highway, 2002). Para muchos, Rick Rubin siempre será un productor denostado. Pero muchos le agradeceremos eternamente la forma en la que recuperó a Johnny Cash en esta serie de American Recordings. Temas propios y versiones interpretadas de una forma sublime a quien la voz ya ajada y cansada le sirve para dar un toque más crudo a un artista ya incómodo
Empezaba a ser hora de tributar un sentido y justo homenaje al legendario hombre de negro. El destino de Johnny Cash le unió a Rick Rubin y a los Heartbreakers, banda de acompañamiento de Tom Petty, para firmar una de las mejores colecciones de discos jamás publicados.(Miguel Terroso)
Durante varias sesiones, se dedicaron a recoger un grupo de canciones clásicas de artistas tan dispares como Depeche Mode, Soundgarden o Simon and Garfunkel, además de reinterpretar canciones del propio Cash. Todas fueron dotadas del oscuro y sutil toque del que impregnaba las grabaciones de Rubin; esto fue lo necesario para que este álbum pasara a la historia. Las reinterpretaciones de Bridge over troubled water, In my life o Personal Jesus con John Frusciante tocando una incendiaria guitarra acústica, las reconvirtieron en temas propios, cambiando las originales. El momento álgido llega con Hurt, la personal visión de Trent Reznor (NIN) sobre el infierno de las drogas, que en palabras del propio Reznor juraría jamás volver a tocarla en directo, después de escuchar esta versión. (Paco Gené Cort)
Danko Jones – “Born A Lion” (Bad Taste-Discmedi, 2002) El trío de hard-rock y soul canadiense se propuso dar una buena sacudida con este disco que contiene himnos como “Play the Blues“, “Lovercall “, “Sound of Love“, “Love is Unkind” o “Way to My Heart“. Si en estudio prometen, en directo puede darte un paro cardíaco. Un chute rápido e intravenoso que dio que hablar en su día. (Inma Gómez)
Beth Gibbons and Rustin Man – “Out Of Season” (Go Beat, 2002) A falta de un nuevo trabajo de Portishead, Beth Gibbons se encerró en el estudio de grabación junto a Rustin Man, alias usado por Paul Webb, antiguo integrante del grupo de rock Talk Talk. Las canciones de este trabajo son primas hermanas de las publicadas en los dos discos anteriores por Portishead, aunque no poseen la presencia electrónica que nos ofrecían los de Bristol, detalle que se hace notar en la canción Show, en donde un piano, bajo y flauta arropan la voz de Beth. Si se investiga un poco y se rebusca en las sensaciones que esta canciones nos ofrecen, se puede sentir como en Romance, lo que podría ser una canción triste y melancólica, acaba siendo una declaración de amor en toda regla. Por favor, inventen géneros musicales para despistar. (Paco Gené Cort)
Wilco -Yankee Hotel Foxtrot (Nonesuch Records, 2002) La banda de Jeff Tweedy ya gozaba de cierto prestigio con sus discos anteriores, repletos de canciones estupendas que oscilaban entre el country y el rock sin renunciar a la accesibilidad del pop. Con este disco, de proceso de grabación que quedará para la historia en el documental “I Am Trying to Break Your Heart” consiguieron trascender de cualquier estilo y dar un paso adelante en un ejercicio sublime de deconstrucción de las canciones. Inolvidable. (Miguel Terroso)
El gran paso adelante en la trayectoria de Wilco. Yankee Hotel Foxtrot fue rechazado por la discográfica habitual de la banda por alejarse del grado de comercialidad que requerían. La banda compró los derechos y lo edito en un sello independiente. El disco obtuvo los mejores resultados de ventas de la banda y les catapultó al olimpo del rock alternativo norteamericano. La complejidad y el riesgo de las canciones que Jeff Tweedy creó junto a Jay Bennett no restan sensibilidad pop, y escucharlas es toda una experiencia musical. El gran disco de la década. (Jesús Aguado)
Tardaron cuatro discos en conseguir el sonido perfecto que llevaban tantos años buscando, querían darle un color diferente a la música de raíces norteamericanas. Entre medias, se alistaron con Billy Bragg para alumbrar los dos volúmenes de Mermaid Avenue, como sentido homenaje al revolucionario y padre musical de ambos, Woody Guthrie. Ya en 1999 empezaron a darle vueltas de tuerca a su música con Summerteeth, pero fue en Yankee Hotel Foxtrot cuando acabaron ligando la esencia folk con unos arreglos poco escuchados por esa época. No tardaron en ponerse en contra a los fans de toda la vida, pero la realidad fue mucho más contundente, y canciones como Jesus, etc., War on war o I’m trying to break your heart han permanecido como clásicos de la década. Éste trabajo les llevó a la cumbre junto con A ghost is born, pero el que sentó las bases de todo lo que vino después fue este disco. (Paco Gené Cort)
Interpol – “Turn on the bright lights” (Matador, 2002) … Y de repente todo el mundo amaba a Ian Curtis y se vestía y peinaba elegantemente como un miembro de las Hitlerjugend en día de fiesta. Al igual que sus maestros Joy Division, los Interpol (la banda) de Paul Banks amanecían oscuros e hipnóticos, hablando de los problemas y la soledad que acechan en la gran ciudad (Nueva York en su caso). (Iván L. Gimeno)
Antonia Font – “Alegría” (Virgin, 2002)
Cantado en mallorquín, sí, y qué. Los universos espaciales, la imaginería de ciencia ficción, temas recurrentes en las canciones de Antonia Font, se visten de fiesta en Alegría, un disco que como anuncia en su título, transmite alegría, desde su comienzo hasta su final. (Jesús Aguado)
Tool – “Lateratus” (Zomba, 2002). Un disco que sobrepasa los límites del rock o de cualquier otro estilo. Un disco tan, tan grande que su evidente intención de ser algo grande queda totalmente justificado a lo largo todos sus cortes. Robustos y contundentes a la par que sofisticados. (Miguel Terroso)
Anouar Brahem – “Le Pas Du Chat Noir” (ECM, 2002) Anouar Brahem es un de esos artistas con un estilo tan marcado, con un lenguaje tan propio, que sus trabajos son fundamentales porque lo es toda su obra. Acompañado al piano por François Couturier y al acordeón por Jean -Louis Matinier, este trabajo del maestro del laúd turco resulta, como todos, fundamental para entender la relación de las músicas tradicionales mediterráneas con el jazz actual. (Tony García)
Queens of the Stone Age – “Songs for the Deaf” (Interscope Records, 2002) Algunos despistados no conocieron a las reinas hasta este tercer disco, para el que Homme consiguió reclutar al batería Dave Grhol (Fighters, Nirvana). Tan directo y demoledor como su portada llevó a la banda a su momento más álgido consiguiendo el disco de oro en USA. “No One Knows” y “Go with the Flow” se convirtieron en dos himnos más de los californianos amantes del desierto y las guitarras pesadas. Mark Lanegan (Screaming Trees) se convertiría en un miembro fijo de la banda protagonizando la potente “Songs for the dead” y “Hangin Tree“, Joey Castillo sustituiría a Grolh durante la gira y Troy Van Leeuwen (Perfect Circle) colabora a la guitarra. Sería en cambio el último trabajo en el que colaborase Olivieri, protagonista de diversas disputas con Homme, acabó abandonando la banda para su siguiente entrega. (Inma Gómez)
Probablemente este disco sea inferior a Rated-R como obra en conjunto, pero lo que le da el valor añadido es la presencia de Dave Grohl y Mark Lanegan. El primero por ofrecer una base de batería contundente, como no se le escuchaba desde los años de Nevermind. El segundo aporta la voz cavernosa a unas canciones que destilan locura y desesperación a partes iguales; su susurros en Hangin’ tree y los coros en A song for the dead son fundamentales para comprender la gestación de este disco, que se prolongó durante varios meses en el desierto de California. Este fue el trabajo en donde Nick Oliveri (Mondo Generator) abandonó el barco para emprender su carrera en solitario; la locura innata de este disco se hecha en falta en posteriores trabajos. (Paco Gené Cort)
Songs:Ohia – “Didnt It Rain” (Secretly Canadian, 2002) El mejor de los discos grabados por Jason Molina bajo el nombre de Songs:Ohia, grabado en directo en el estudio con la compañía de Jim Krewson y Jennie Benford. Tan tristes como siempre, las canciones de Molina suenan de una forma especial en Didn’t It Rain, espaciosas y oscuras pero cercanas, y colocan a Molina como uno de los mejores cantautores americanos de su generación. (Jesús Aguado)
Bunbury – “Flamingos” (EMI, 2002) Tres discos después, por fin, se quitó esa careta que no le dejaba ver más allá de los sonidos cabareteros o de la electrónica y entregó un álbum repleto de sonidos oscuros y desérticos que ahondan en los medios tiempos de Hoy no estoy para nadie o “Sácame de aquí“. También hay pop-rock en Sí, “El club de los imposibles” o “Lady Blue“, con el omnipresente Bowie mirando continuamente por el retrovisor. Aparte del duque blanco hay ecos de Tom Waits, en el uso de la percusión como si de un coche destartalado recorriendo la ciudad se tratara. En trabajos posteriores no ha llegado al nivel compositivo que presenta aquí, sólo se acercó en el tándem que creó junto a Nacho Vegas en “El tiempo de las cerezas“. (Paco Gené Cort)
GodSpeed You! Black Emperor – “Lift Your Skinny Fits Like Antennas To Heaven” (Constelation Records, 2002). El viaje que propusieron estos canadienses con este disco resultó ser uno de los más místicos de todo lo que algunos han llamado post-rock, y seguramente uno de sus momentos cumbres. Sin caer en la grandilocuencia, más bien lo contrario, este disco es un ejemplo de cómo la épica también puede ser introspectiva. (Miguel Terroso)
Dayna Kurtz – “Postcards From Downtown” (Kismet, 2002) Ni goza, ni deseará la popularidad que si ostenta su compañera y amiga Norah Jones. No llegar a un público tan masivo le ha ayudado a poder desarrollar una carrera al margen de las grandes compañías que continuamente reclaman éxitos de ventas. Poseedora de una voz que debería ser considerada una de las maravillas de la música, esta habitante del “downton” neoyorquino ha sabido conjugar la esencia folk, con toques de jazz creando un disco irrepetible. Estas canciones, parecieron ser una nube pasajera, pero con el paso de los años se han revalorizado y acompañado de otros tres trabajos que son piezas fundamentales para comprender hacia donde ha ido el folk americano en estos últimos años. Poco importa que consiguiera que se me saltaran las lágrimas en uno de sus conciertos, eso es y será un burdo rumor. (Paco Gené Cort)
The Darkness – “Permission To Land” (Atlantic Records, 2003) Quedaron como algo efímero, pero su primera entrega fue descomunal. Un grandísimo trabajo de hard rock medio en broma medio en serio que nos entregó temas que ya son clásicos como I believe in a thing called love . (Daniel González)
Stone Temple Pilots – “Thank You” (Atlantic, 2003) Tras la rehabilitación del señor Weiland, Stone Temple Pilots grabaron dos discos, uno de ellos este recopilatorio que la mayoría agradecimos, con la inédita “All in the Suit That You Wear” y la versión acústica de “Plush”. Un repaso de lo que fueron los mejores Stone Temple Pilots como punto y final a su carrera, que como actualmente conocemos, parece que ha habido punto y seguido. (Inma Gómez)
Los Deltonos – “Sólido” (Dro-Atlantic, 2003). El grupo cántabro, tras unos años de problemas con la justicia, volvió con un disco como dice su nombre, sin fisuras, compacto y con sonido que mira más hacia el rock americano. Tras sus escarceos por el power-pop o incluso el un-metal, la banda de Hendrik Roever encontró en este disco el camino a seguir. (Miguel Terroso)
Radiohead – “Hail to the Thief” (Parlophone/ Capitol, 2003) A pesar de no considerarme ni mucho menos gran devota de la banda, este disco me conquistó por encima del resto que editaron esta década a pesar de no ser considerado “el mejor” ya que ciertamente no inventaron nada nuevo. Alejándose de la experimentación con la electrónica de sus anteriores sin dejarla de lado, volvían las guitarras, tres para ser exactos, presentes en el tema que abre el disco con los habituales esquizofrénicos cambios de ritmo. La onírica “There, There” o la atrapadora “Where I End You Begin” serán recordadas por siempre. (Inma Gómez)
The White Stripes – “Elephant” (V2, 2003) Poco queda por escribir de este gran boom que disparó la carrera de Jack White con la que probablemente sea la canción de la década: “Seven Nation Army“. Un gran disco con mucha sustancia detrás de ese tema bandera. Blues garagero y muy pocos complejos para hacer lo que le vino en gana rebosando crudeza y sensibilidad a partes iguales. (Daniel González)
Rufus Wainright – “Want One” (Dreamworks SKG., 2003) Pomposo y divino como pocos, el niño mimado de la burguesía artística newyorkina nos regaló con este su tercer trabajo una maravillosa pieza de grandilocuencia pop de la más extrema factura, de increíble producción y exquisito gusto. Pop con caviar para el decadente principio de siglo. (Tony García)
Mondo Generator – “A Drug Problem That Never Existed” (Ipecac Recordings/Rekords Rekords, 2003) Una vez Kyuss había terminado y las reinas miraban al futuro sin su presencia el polémico Nick Olivieri continuaba con su proyecto Mondo Generator. Desquiciado como siempre, a veces a gritos como poseído por el mismísimo demonio y otras calmado cantaba acompañado de Brant Bjork (Kyuss, Fu Manchu, Brant Bjork and the Operators), Dave Catching (habitual colaborador de Mark Lanegan y QOTSA) y Molly McGuire. El medio tiempo “So High, So Low“, las punkie”s estilo Dwarves “Here We Come ” o “Do The Headright”, la acústica “Day i Die” compuesta anteriormente para las Dessert Sessions o la que cierra el disco con la colaboración de Lanegan a las voces “Four Corners” son los temas más destacados del disco. (Inma Gómez)
The Black Keys – “Thickfreakness” (Fat Possum, 2003) Otro dúo que saltó del garaje a la fama con “Set Me Free“. Blues de alto voltaje con temas como “Midnight Is In Her Eyes“, “Hard Row” o una de las mejores versiones que se han escuchado del “Have Love Will Travel” de Richard Berry. Otro punto a favor de la apuesta por la simplicidad y el sonido directo con un disco grabado en catorce horas. (Daniel González)
Ani Difranco – “Evolve” (2003) Alejada de las modas que le acercaban a las folksingers más reputadas, Ani Difranco siempre se ha caracterizado por ir a contracorriente. Cuando todos esperaban la continuación de su aclamado Little plastic castle, se desmarcó con To the teeth un disco intimista a más no poder. En Evolve, no hay sitio para los ramalazos folk de sus inicios; las canciones transitan entre una amalgama de sonidos que la llevan del funkie (In the way), al jazz New Orleans style (O my my). Ani ha encontrado un nuevo camino por donde transitar y expresarse musicalmente, aunque esto suponga una maldición para algunos y una bendición para el resto. (Paco Gené Cort)
The Postal Service – “Give Up” (Sub Pop, 2003) Give Up es el producto de la unión de la sensibilidad pop de Ben Gibbard (Death Cab for Cutie) y el el genio de la electrónica en miniatura Jimmy Tamborello (Dntel), quienes crearon las canciones sin trabajar juntos físicamente, enviándose por correo lo que cada uno iba añadiendo. El resultado es sofisticado pero amable. Emocionante. Canciones como ‘Such Great Heights’ serán recordadas entre las mejores de la década. (Jesús Aguado)
Explosions In The Sky – “The Earth Is Not A Dead Cold Place” (Temporary Residence, 2003). El tercer disco de los de Austin terminó por situarlos en la primera división del post-rock. 5 temas pletóricos, con guitarras que estallan en las entrañas. El nuevo rock progresivo. (Miguel Terroso)
Smog - “Supper” (Drag City, 2003) Bill Callahan es como los predicadores del medio oeste yanqui pero con una guitarra en vez de un revolver y la biblia. Y sus canciones, crudas y delicadas, llegan directas al corazón como un revolver del 45. (Iván L. Gimeno)
Robert Wyatt – “Cuckooland” (Rykodisc, 2003) Robert Wyatt, mítico músico de los imprescindibles Soft Machine, elaboró en Cuckooland la obra más maravillosamente compleja y extraña de la década. Un disco que se sostiene sobre las evocadoras atmósferas de ascendencia jazz entre las que su voz aguda y su trompeta dibujan extraños movimientos. Las colaboraciones de Brian Eno, Phil Manzanera, David Gilmour o Paul Weller hablan de la altura del artista y del disco. Dejarse atrapar por las 16 canciones de este disco es toda una experiencia musical. (Jesús Aguado)
The Soundtracks of Our Lives – “Origin Vol.1″ (Warner, 2004) Que buenos estos suecos! Esta década no han parado de llegar buenas noticias musicales desde Suecia, y TSOOL han sido los abanderados. Un rock refrescante con personalidad propia que los convirtió en los papás de casi todo lo que ha salido del país en los últimos tiempos. (Daniel González)
The Jayhawks – “Rainy Day Music” (American Recordings, 2003) El séptimo y, hasta la fecha, último trabajo de la banda de Gary Louris y Mark Olson que, aunque no está formalmente disuelta (participaron en el Primavera Sound 2009) se encuentra en estado de hibernación. Es éste un disco amargo, como toda la producción de la banda, otro gran puñado de canciones para estados de ánimo plomizos, donde cabe destacar temas como “Angeline” o la inolvidable “All the Right Reasons”. (Tony García)
Lucinda Williams – “World Without Tears” (Lost Highway, 2003). La cantautora americana coleccionó en este disco algunas de sus canciones más pesimistas de su carrera. El rock de carretera también tiene su sitio, pero el predominio es de los ritmos pausados, del country introspectivo y reflexivo acerca de errores pasados. Rudo en su concepción, suave en su ejecución. (Miguel Terroso)
Death Cab for Cutie – “Transatlanticism” (Barsuk, 2003) El 2003 fue un año grande para Ben Gibbard, a su celebrado trabajo con The Postal Service hay que añadir la edición de su mejor disco al frente de Death Cab for Cutie. Transatlanticism es uno de los mejores discos puramente pop de la década. Perfecto en su conjunto y en el tratamiento del concepto. La canción que da nombre al disco es en sus 8 minutos de duración una obra maestra musical capaz de trascender la magnificencia del conjunto y permanecer por si misma en el recuerdo. (Jesús Aguado)
Hello Cuca – “Gran Sur”, Rompepistas, 2004) Desde la Manga del Mar Menor debutaban en largo al fin Lidia, Alfonso y Mabel a través de su propio sello Rompepistas. A base de canciones sencillas, guitarras en bucle, gritos, onomatopeyas repetidas, el trío consiguen hipnotizar con un estilo underground que recuerda a las riot grrrl como Le Tigre mirando más allá del garaje rock y el punk (noise, surf, rockabilly, psychobilly). Formaron parte de Ladyfest con Holly Golightly o Gossip entre otros y este año lanzaron recopilatorio de su discografía. (Inma Gómez)
Mother Superior – “13 Violets” (Top Beat Records, 2004)El disco con el que dieron el paso en España. Temas como “Head Hangin’ Low” o “Kicked Around” les ayudaron a poner las cosas en su sitio. El trío de heavy-soul de finales de los 80 beben del grupazos como Grandfunk, Beatles, Led Zeppelin, Funkadelic, The Who y un largo etcétera. (Daniel González/Inma Gómez)
Old Crow Medicine Show – “O.C.M.S.” (Nettwerk, 2004) Oldtime, bluegrass, country… Un poco de todo, pero todo muy bien hecho. Una banda capaz de hacer disfrutar a gente de todas las edades con una mezcla de canciones tradicionales y originales del grupo tremendamente pegadizas. El disco que nos los dió a conocer. (Daniel González)
Nick Cave & The Bad Seeds – “Abattoir Blues/The Lyre of Orpheus” (Anti, 2004)Decimotercer trabajo del crooner australiano arropado por los Seeds y primero doble. De las filas salía Blixa Bargeld y entraba el ex Gallon Drunk James Johnston. Abría el torrente “Get Ready For Love“, uno de sus singles recurridos en directo como otra de sus grandes cartas, la gospel y festiva “There She Goes, My Beautiful World” o la dulce “Breathless“. Diecisiete canciones de las más líricas de la banda que por suerte sigue acompañándonos al final de la década. (Inma Gómez)
Dungen – “Ta Det Lungt” (Subliminal Sounds, 2004) Pocos han oído hablar de Dungen, una banda de rock psicodélico afincada en Suecia que recibe elogios merecidos de parte de la prensa musical más avanzada. Haciendo uso de equipamiento exclusivamente vintage y un dominio instrumental notable, Dungen consiguen sonar como lo hacían las bandas que aparecían en el mítico Nuggets. Las armonías vocales, los momentos pop (especialmente los de la joya ‘Festival’), los pasajes más lisérgicos, todo suma en Ta Det Lungt. Una sorpresa de principio a fin. (Jesús Aguado)
Diamond Dogs – “Black River Road” (Smilodon, 2004) Desde el primer momento en que lo escuché sabía que sería uno de mis favoritos de la década. Otro ejemplo de lo que se cuece en Suecia. Partiendo de Bowie y rebozándolo por toda la herencia norteamericana del rock para llegar hasta la madurez del sonido mantenida después en “Up The Rock” o “It’s Most Likely”. (Daniel González)
The Libertines – “The Libertines” (Sinnamon Records, 2004) Producido por Mick Jones (The Clash) la nueva entrega de Pete Doherty y los suyos supuso todo un clásico de la banda que a pesar de sus contínuas polémicas por el consumo de sustancias por parte del líder, las malas lenguas quedaban selladas al escuchar canciones como “Can’t Stop Me Now“, “Last Post of the Bugle“, “Music When the Lights Go Out” o “What Katie Did“. Este segundo álbum puso a The Libertines en un puesto relevante dentro del rock del Reino Unido. (Inma Gómez)
Arcade Fire – “Funeral”(Merge, 2004) Funeral es el disco debut más importante de la década. Un disco en el que la épica más descontrolada late con sentimiento pop. La frustración generacional, el descontento generalizado o el miedo, son los pilares sobre los que se sujeta un disco que gana con el paso de los años. Un disco al que es necesario acercarse cada cierto tiempo y que en cada nueva revisitación aumenta el movimiento interior que es capaz de generar. Melodías que emocionan, los mejores estribillos coreables de la década y un conjunto de 10 canciones pluscuamperfectas. (Jesús Aguado)
Sufjan Stevens – “Seven Swans” (Sounds Familyre, 2004) En una década que ha conocido una sorprendente y, en algunos casos, inexplicable explosión folk, cabe destacar el delicadísimo trabajo de este activista religioso nacido en Detroit y afincado en Brooklyn, multiistrumentista y pequeño genio indie, es éste un elepé para disfrutar de arriba a abajo, relajarse y dejarse transportar a las Grandes Planicies Americanas a suave golpe de banjo. /Tony García)
Blues Explosion – “Damage” (Mute, 2004) No podía faltar en esta pequeña muestra de lo mejor de la década un disco del querido Jon Spencer, el carismático frontman que se harta de hablar de blues y poner un escenario patas arriba buscando una reacción del público ante la blues esplosion!!! Estimulante suena la cancion que da título al disco “Damage“, en el cual trabajaron con varios productores y colaboradores a la vez como lo hiciesen en “Acme” (DJ Shadow, Steve Jordan, Chuck D [Public Enemy], David Holmes,…) La rock and rollera “Burning off” entre stones y stoogges, la pausada “Spoiled” bajaba las revoluciones para poder subirlas de nuevo con la política “Hot Gossip” con el Public Enemy apoyando en rap a las voces, “Mars Arizona” o la altibaja “Fed Up and Low Down”. El blues rock como base, la voz trucada de Spencer hablándote como si lo mejor siempre estuviese por venir. Para mejor o peor la Blues Explosion habían vuelto y seguían rockeando y destilando clase que es lo que más nos gusta de ellos, sin duda. (Inma Gómez)
Tachenko – “Nieves y rescates” (Grabaciones en el Mar, 2004) Del cadáver injusto y escindido de El Niño Gusano nació éste nueva banda zaragozana. Las melodías de Sergio Vinadé encontraron en Sebas Puente el talento necesario para suplir al insuperable Sergio Algora. Tachenko huelen a plastidecor y tiene el color de los lápices Alpino. (Iván L. Gimeno)
Bugge Wesseltoft – “New Conception of Jazz” (Jazzland Recordings, 2004) Piedra de toque del electro-jazz europeo, New Conception of Jazz (título prestado del New Jazz Conception de Bill Evans) y publicado en su propio sello, que es todo un refugio ideológico y estético, este trabajo del pianista noruego Bugge Wesseltoft nos hace seguir corroborando que, como casi siempre ha pasado, la tendencia jazzística del viejo continente baila al ritmo que se marca en los fiordos. (Tony García)
Micah P. Hinson – “Micah P. Hinson And The Gospel Of Progress” (Houston Party Records, 2004). Con apenas 23, este ex-convicto consiguió situarse entre lo más selecto del alt-country. Y todo gracias a unas canciones sobresalientes, cantadas con una emoción nunca contenida mediante una voz peculiar y con una capacidad para transmitir a pesar de sus limitaciones solo al alcance de muy pocos. Atrevimiento y clasicismo. (Miguel Terroso)
Tom Waits – “Real Gone” (Anti, 2004) Tercer disco de la década firmado por el honorable, bizarro, peculiar y áspero a la vez que divertido y entrañable Tom Waits. En Real Gone se convierte en una especie de bluesman sureño. Partiendo del blues y jazz, juega con el folk, el funk y aires latinos. Percusivo como ninguno Waits se deja la piel de la garganta y escupe las canciones a base de rítmicos golpes guturales dando por supuesto su habitual cacharrería. Colaboradores de primera como el ex Lounge Lizards Marc Ribot, Larry Taylor (Canned Heat), Les Claypool (Primus) o el propio hijo de Tom, Casey Waits a la percusión. La longeva “Sins of my Father“, la política “Day After Tomorrow“ o la danza mortuoria “Dont Go Into The Barn” son algunas de las canciones que esconde la obra del gigante maestro. (Inma Gómez)
Migala – “La Increíble Aventura” (Acuarela, 2004).En su disco más enfocado al post-rock, los madrileños consiguieron su disco más sólido. Muy visual y sin ningún tipo de complejo, con esta obra no desmerecieron en absoluto a los grupos que le sirvieron de inspiración para la misma. (Miguel Terroso)
Detroit Cobras – “Baby” (Rough Trade / Sinnamon, 2004) Otra banda de Detroit que mira al pasado creando su propia version de canciones de los 50. La banda de la potente vocalista Rachel Nagy, antiguamente carnicera y bailarina de striptease, genera animados cortes de rhythm & blues y garaje convirtiéndo cada disco en un algo festivo que celebrar. (Inma Gómez)
Wilco – “A Ghost Is Born” (Nonesuch Records, 2004). Tras publicar una obra maestra, Wilco se encontraban con el dilema de lo que hacer en su siguiente disco. Sin embargo, no tuvieron lugar a opción. “A Ghost Is Born” es una crónica del agujero negro en que Jeff Tweedy andaba sumido en aquellos días por sus migrañas y las consecuencias que las mismas tenían en sus composiciones, más abruptas que nunca. Un álbum que terminó por situarles en lo más alto. (Miguel Terroso)
Mark Lanegan – “Bubblegum” (Beggars Banquet, 2004) Cualquier disco que vaya firmado por este nombre es altamente recomendable. La voz rota de las últimas dos décadas nos ha regalado una rica carrera entre discos en solitario y colaboraciones interesantes como en Gutter Twins, Mad Season, Soulsavers, junto a Isobell Campbell o Queens of the Stone Age. Elegante, crudo, honesto destaca sobre todo por su cavernosa voz y sus canciones en su mayoría apaciguadas a mitad entre el blues y el rock en ocasiones con toques de gospel en letras a menudo religiosas, sobre la muerte, el sexo, desolación o desesperanza (aunque él mismo admita ser una persona positiva). Concretamente en este disco, su primer y último de esta década, cuenta con las colaboraciones de Pj Harvey, Josh Homme y Olivieri de QOTSA, Greg Dulli (The Afghan Whigs, Gutter Twins),y Duff McKagan y Izzy Stradlin de Guns N’ Roses. (Inma Gómez)
Brian Wilson – “Smile” (2004) El esperado álbum inacabado del eterno surfero californiano vio por fin la luz en este año, con resultados más bien decepcionantes. Siendo un gran disco, un buen puñado de canciones para fans de Beach Boys, no es la pieza perfecta y definitiva que Wilson forjó en su cabeza. Aún así, aunque sea por los casi 40 años de espera, merece la pena tenerlo la estantería. (Tony García)
North Mississippi AllStars – “Electric Blue Watermelon” (Ato, 2005) Los niños de Jim Dickinson se ganaron el reconocimiento a pulso con una sucesión de trabajos espectacular a lo largo de la década, que culminó con el fichaje de Luther por los Black Crowes. La versatilidad de uno de los mejores guitarristas de los últimos tiempos en estado de gracia. (Daniel González)
Madrugada – “The Deep End” (EMI, 2005) Este es quizá el disco más conocido de los noruegos Madrugada. El debut Industrial Silence (1999) fue un éxito en Europa y a partir de entonces se convirtieron en referente noruego. El estilo y presencia del frontman Sivert Hoyem así como sus composiciones oscuras y atmosféricas han sido comparadas con Nick Cave o David Bowie. Guitarras que lloran como en la balada “Hold On to You” experimentan un giro de 180º en canciones como “Stories From the Streets” añadiendo palmas flamencas y guitarra española o en “It’s Hard To Come Back“, también haciendo guiño a España con ese “Es duro de empesar“, en la quizá más rockera “Ramona” con la filosofía del carpe diem (“There is no Tomorrow…”). Cuenta con la producción de George Drakoulias (The Black Crowes, Tom Petty, etc) y resulta un disco recomendado dentro de la década. (Inma Gómez)
Devendra Banhart – “Cripple Crow” (XL, 2005) ¿Folk? ¿pop? Uno de los artistas más eclécticos del momento, una mezcla de las tradiciones venezolana y norteamericana pasadas por la turmix que es Devendra en el mejor de los siete álbumes que nos ha regalado esta década. Imprescindible su versión del “Luna de Margarita” de Simón Díaz. (Daniel González)
LCD Soundsystem – “LCD Soundsystem” (DFA Records, 2005) Importante por lo que fue (Losing My Edge, Daft Punk is playing in my house, Tribulations o Yeah, casi nada, vaya…) y por lo que supone para toda una escena influenciada por la alquimia analógica y digital de James Murphy, figura clave también en lo personal para comprender la (retro) evolución musical de la década. Capaz de conjugar ironía, reflexión y homenaje a ritmo de caja y bombo en formato arrasapistas. Uno de esos discos “básicos” y una experiencia impagable en directo. (Iván L. Gimeno)
Hank III – “Straight To Hell” (Bruc Records, 2006) El nieto del mito americano country de los 50, Hank Williams, añadía a su honky tonk estilos como el metal y psychobilly en discos anteriores y no es de extrañar sabiendo que el yanki tocaba en Superjoint Ritual junto a Anselmo. Pero este tercer y excepcional trabajo hace una revisión al country donde Hank saca su banjo y el pedal steel para crear una de sus mejores canciones “Country Heros”, “Smoke & Wine” o la que da título al disco. Si no tienen regalo para navidad, pídanlo ya. (Inma Gómez)
Marah – If You Didn’t Laugh You’d Cry” (Yep Roc, 2005) Un pellizco de lo que se hace llamar alt-country, la influencia de Bruce Springsteen y un buen puñado de historias que contar. Un disco íntimo como pocos, hecho con lo básico, pero que cuenta mucho más de lo que suelen hacer la mayoría. Un disco para reír y llorar. (Daniel González)
Sleater Kinney – “The Woods” (Sub Pop, 2005) La desgraciadamente disuelta banda de féminas nos entregaba su último disco producido por Dave Fridmann (Flaming Lips, Mercury Rev, Low) y el primero fichado por Sub Pop. El trío a caballo entre el indie rock y el punk regresaba con fuerza, la de sus discos noventeros (“Call the Doctor” o “Dig Me Out”). “The Fox”, “Entertain”, “Jumpers”, “Rollercoaster” o la que cerraba el álbum con un solo de once minutos de guitarra en “Let’s Call It Love” fueron las últimas canciones que nos brindaron las de Olympia. (Inma Gómez)
Ryan Adams and the Cardinals – “Jacksonville City Nights” (Lost Highway, 2005) La década acaba mal para los fans de Ryan Adams y los Cardinals tras el parón que arrastran desde 2,008, pero la década del bueno de Ryan ha sido imparable con siete entregas en solitario, tres con los Cardinals, The Finger y 5 EP’s, así que no hay nada que reprochar, sólo disfrutar de esta delicia de alt-country o Gold, Easy Tiger, Heartbreaker… Hay algún altibajo, pero nadie puede dudar del artista más prolífico de la década. (Daniel González)
The Capaces – “Amplifired” (Sonic Reducer, 2005) Los catalanes pusieron la escena punk rock/hc nacional de la década patas arriba con este segundo disco de catorce facturados trallazos como “Roots“, “Noise“, “See me burn“,”Scarwoman“,”On fire” (The Dirtys). Punk en inglés y muy acelerado con el torrente de Martillo a la voz cantante y los suyos. (Inma Gómez)
E. S. T. – “Viaticum” (Act Music, 2005) Auténtico White Album del tristemente desaparecido pianista sueco Esbjörn Svensson. Viaticum es la obra cumbre del que estaba llamado a ser, probablemente, el nombre más grande del piano en el jazz europeo. Un desgraciado accidente de buceo nos dejó sin poder comprobarlo, pero por suerte nos quedan grabaciones como ésta para poder seguir disfrutándolo. (Tony García)
Wolfmother – “Wolfmother” (Modular, 2005) El debut de los australianos dejó a todo el mundo descolocado. Un trío potentísimo con una creatividad inusual y capacidad para transformar temas de clarísima influencia setentera en hits para radio y televisión como “Woman” o “White Unicorn“. Otro grandísimo debut que no tuvo digna continuación. (Daniel González)
Bonny “Prince” Billy & Matt Sweeney – “Superwolf” (Drag City, 2005) La America redneck es apocalíptica ya de por sí sin falta de guerra nuclear. Y las composiciones de estos dos tristes trovadores nos hablan de muerte y asesinato al calor del whisky del alambique ilegal. “I Gave You” es la canción más triste de la historia, y su videoclip, un must imprescindible. (Iván L. Gimeno)
Kings of Leon – “Aha Shake Heartbreak” (RCA, 2005) El segundo trabajo de la familia Followill les hizo brillar con luz propia sacando matices un tanto más oscuros que el primero. Una evolución que les sentó de maravilla y les llevó a crear éxitos como “King of the Rodeo“, “Milk“, “Taper Jean Girl” o “Slow Night, So Long“. Un gran disco facturado por unos (entonces) chiquillos. (Daniel González)
Martirio – “Mucho Corazón” (2 P.M., 2005) El cambio iniciado por nuestra particular Billie Holiday flamenca en 1996 con “Coplas de Madrugá” acompañada por el trío de Chano Domínguez, la llevó en aquel año de comienzo del siglo XXI a grabar este álbum producido por ella misma y su hijo, Raúl Rodríguez (Son de la frontera). Cabe destacar el, como siempre, impecable trabajo del propio Raúl al tres cubano y las intervenciones de Antonio Serrano y Jerry González. El trío formado por Domínguez, McGuill y Colina está tan fuera de toda duda que sobran las palabras. Destacar versinones de “Insensatez“, de Jobim y “María la Portuguesa“, de Carlos Cano. (Tony García)
My Morning Jacket – “Z” (Ato Records, 2005). La banda de Jim Jones ha ido ganándose un inmaculado prestigio a base de sólidos discos, canciones maravillosas y un gran directo. Con este disco aglutinaron su mejor colección de canciones hasta la fecha en un disco que hace reafirmarse en la idea de la asombrosa diferencia de calidad entre la música facturada en Estados Unidos y la realizada en Inglaterra. A pesar de que su sonido clásico americano es evidente, con el rock y el country como pilares básicos, ya se vislumbraba lo que los de Louisville se han llegado a convertir en cuanto a sonido con sus últimos discos. (Miguel Terroso)
Brad Mehldau – “Day is Done” (Nonesuch Records Inc., 2005) Consagración del estilo que él mismo creó para el trío moderno, Day is Done fue el primer disco del Brad Mehldau Trio sin el catalán Jorge Rossi a la batería. Temas de Radiohead, Nick Drake, Burt Bacharach o Lennon/McCartney tratados como lo que son, estandards modernos, generacionales. Mehldau es el rey indiscultible del piano y gran renovador del lenguaje de esta primera década del siglo, y este uno de sus discos fundamentales ideológica y estilísticamente. (Tony García)
Los Deltonos – “GT” (Guitar Town Recordings/Dro, 2005) Venir de Cantabria y cantar en castellano, no es excusa para admitir que no se puede ofrecer un buen disco de rock and roll, como si de Steve Earle se tratara. Las barreras están para derribarlas y Los Deltonos llevaban años haciéndolo, desde su más tierna infancia cuando editaban discos de blues, hasta su tierna madurez en donde se han decantado por el lado más roquero del término. Este es el disco más americano que jamás hayan editado, canciones como “Gasolina” o “Cinco” dan buena prueba de ello. En este trabajo fue la primera vez que introdujeron un pedal steel, instrumento característico de la música americana, por lo que había expectación por saber cómo casarían con las canciones, el resultado fue “Circunvalación” y “Noroeste“, canciones de carretera que podrían haberse escrito en Wisconsin, ¡Pero no! Esto sigue siendo Cantabria. Recordadlo siempre, si tenéis alguna duda agarraros bien fuerte y preguntadle a Elvis, seguro que tiene una buena respuesta. (Paco Gené Cort)
Sufjan Stevens – “Illinois” (Asthmatic Kitty, 2005) Dentro de su imposible proyecto de crear un disco para cada estado de los Estados Unidos, Sufjan Stevens presentó el que probablemente se convierta en su techo creativo bajo el nombre Illinois. Un disco tremendamente elaborado, lleno de orquestados detalles imposibles, toda una sinfonía pop. Nunca antes 22 canciones sonaron tan cohesionadas en un sólo álbum. (Jesús Aguado)
Wau y los Arrrghs!!! – “Cantan en español” (Voodo Rhythm, 2005) El sonido de los Sonics, Link Wray y Los Saicos a través de la voz de cazalla y actitud 100% rock de Juanito Wau. La versión musical de Paul Naschy, Leon Klimowsky y Jess Franco. (Iván L. Gimeno)
Cuando sólo algunos conocían la demolición en directo (nunca mejor dicho) de la banda de garaje valenciana que versionaba ya a los grandes del género de los 60-70. La voz rota de Juanito Wau por debajo del ruido instrumental de la banda así como su directo espontáneo y salvaje conforman la marca del grupo. (Inma Gómez)
Richard Hawley – “Coles Corner” (Mute, 2005). El que fuera guitarrista de Pulp se consiguió quitar de encima tal etiqueta gracias a discos descomunales como el que nos ocupa. Los ecos de Frank Sinatra o Roy Orbison son evidentes no solo en lo vocal, también en lo que rodea a las canciones, la melancolía, el amor o la falta de él. Ensoñador. (Miguel Terroso)
Deluxe – “Los jóvenes mueren antes de tiempo” (Mushroom Pillow, 2005) Un disco del que reniegan tanto el artista como la entonces su discográfica, por motivos de diferente índole. Y sin embargo este disco que alumbró el camino a la canción en español de un músico inconformista como Xoel López (que renunció a las rentas de ser una de las estrellas del indie patrio por buscar nuevos caminos) está lleno de grandes canciones. (Iván L. Gimeno)
Los Chicos – “Fat Spark!” (H-Records, 2005) Agárrense a la silla porque ¡los pies se mueven solos! Uno de los grandes descubrimientos nacionales de la década esta banda madrileña que hace del soul, rhthym & blues, garaje, y sobre todo del rock and roll una mezcla explosiva. En 2005 nos presentaban su segunda referencia en largo, (Shakin’ & Prayin’ 2003) este Fat Spark! guarda un trallazo tras otro sin apenas dejarte respirar. “Muddy Muddy“, “Free Time Romeo“, “Red Carpet Blaster”,”Racers” con la excepcional balada “Shake“… Temas de apenas tres minutos que se pegan como el superglue, baile, diversión, cachondos y naturales como pocos… ¿qué más se puede pedir a una banda? (Inma Gómez)
Sigur Ros – “Takk…” (Geffen, 2005) La aparición de Agaetis Birjun en el mercado internacional fue una revelación: hay vida más allá de la excesiva Björk en Islandia. Aquel disco presentaba a una banda de la que era fácil extraer influencias pero que en conjunto sonaba con personalidad, diferente a todas las demás. Sin embargo tuvo que llegar Takk… para que su personalidad se formara completamente y alcanzara la perfección. Takk… es evocador, emocionante y absolutamente maravilloso. Complejo pero accesible. No hay nadie como Sigur Ros a la hora de crear belleza paisajística musical. (Jesús Aguado)
Antony and the Johnsons – “I Am A Bird Now”. (Secretly Canadian, 2005) Como a tantos otros les ha ocurrido, a Antony le llegó el éxito con el segundo largo. Y como también ocurre en muchos casos, realmente es éste uno de los pocos artistas que pueden decir que han encontrado una forma diferente de decir las cosas. El otro sonido, al margen del indie mainstream de Killers y Franz Ferdinand. (Tony García)
Nacho Vegas – “Desaparezca aquí” (Limbo Starr, 2005). “Todo el mundo fantasea con una muerte dramática”. Con un comienzo de disco semejante, el oyente se pone en guardia ante un disco tremendamente amargo y cínico en lo conceptual, lo lírico y lo musical. Unas historias en las que el trasfondo del fracaso está siempre presente en una obra que lo tiene todo para convertirse en un clásico de la música española. (Miguel Terroso)
Arctic Monkeys – Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not (Domino, 2006) Lo mejor de la tradición lírica británica (esas crónicas de suburbio bajo un cielo plomizo) en las manos de un grupo de adolescentes imberbes que rompen con los modos tradicionales de difusión musical para colgar sus canciones en una red social y revolucionar la industria: ya nada sería lo mismo y hasta tu vecina cuelga sus canciones en el myspace. De la sordidez triste de Mardy Bum a la ironía de I Bet you look good in the dancefloor o When the sun goes down, el cantante y compositor Alex Turner (también grandioso en su otro proyecto The Last Shadow Puppets) se arrima a Morrissey y Paul Weller para hablarnos de lo más importante y profundo: los fines de semana con los colegas, la pareja, el paro… (Iván L. Gimeno)
The Strokes – First Impressions of Earth (RCA Records, 2006). La nueva entrega de los británicos no respondía a otro lanzamiento aburrido más del revival de la época. Las adictivas guitarras en Heart in a Cage , sus habituales melodías infantiles en “Razorblade” y “You Only Live Once” o la mala leche de “Vision of Division” disparan las pulsaciones de cualquiera como siempre consiguen ofrecer una colección de canciones de una media de tres minutos bien ejecutadas de principio a fin. (Inma Gómez)
Neil Young – Prairie Wind (Reprise Records, 2005) El viejo roquero volvía a las cercanas tierras de Nashville, ciudad donde se gestaron dos de sus discos más emblemáticos, Harvest y Harvest Moon. En esta ocasión, guardó a sus indomables Crazy Horse, se enfundó el sombrero de cowboy, cogió su guitarra acústica y llamó a su antiguo colaborador Ben Keith, para que tocara el pedal steel. Este disco está centrado en la reciente muerte de su padre y su propia enfermedad, ya que meses después le intervinieron de un aneurisma cerebral que le tuvo entre la vida y la muerte. Estas canciones recogen el espíritu de un joven Young que juguetea con su primera guitarra (This old guitar) o de cómo enloquece al escuchar a Elvis (He was the king). Un trabajo con regusto a pasado que posee una vigencia necesaria, ya que cierra una trilogía abierta el año 1972 con el legendario Harvest. (Paco Gené Cort)
Band Of Horses – “Everything All The Time” (Sub Pop, 2006). Desde Seattle llegaron unos chicos con un sonido que recordaba a My Morning Jacket y con un vocalista con un timbre de voz similar al de Wayne Coyne. Con su primero disco reunieron 10 canciones amables, vibrantes a veces y emocionantes en otras, con un resultado sobresaliente. Adictivo y de muy agradable escucha, uno de los debuts más resultones de esta década que acaba. (Miguel Terroso)
Kiko Veneno – “El hombre invisible” (Ele Música, 2005) Cinco años después y una ruptura por en medio, Kiko Veneno regresaba con más fuerzas que nunca publicando su mejor disco desde Está muy bien esto del cariño. La ruptura por suerte no fue sentimental, sino con su discográfica, ya que sino nos hubiera privado de “Mi morena” y “Bilonguis” dos de las canciones más bonitas de amor jamás escritas. Este trabajo es una exorcización de todas las etapas por las que ha pasado el cantante, desde sus inicios con Veneno reflejadas en Los notas del retumbe con chirigota gaditana incluida; a sus tiempos hippies con “Hoy no en donde se quita el polvo de encima” y hace una canción por la que el mismísimo John Lennon hubiera pagado más de lo que ganaba fumándose la pipa de la paz. Aquí las canciones suenan frescas y directas, con unos arreglos cocinados a fuego lento por Charlie Cepeda, su actual mano derecha. Este es un trabajo en el que cuesta entrar, aunque una vez dentro, no se deja de disfrutar una y otra vez. (Paco Gené Cort)
The Knife – “Silent Shout” (Rabid Records, 2006) La inquietud electrónica que vino del frío. El misterioso dúo sueco escondido bajo máscaras venecianas se sirvió de la voz de Karin Dreijer (habitual colaboradora de Röyksopp) para facturar un disco que te embarca en un viaje hacia lo extraño y el desasosiego. Ahí tienes sus piezas audiovisuales para comprobarlo. O “Déjame entrar”, del que harían un perfecto score. (Iván L. Gimeno)
Grupo Salvaje – “Aquí hay Dragones” (Acuarela, 2006). Estamos ante un grupo excepcional dentro del panorama nacional. No solo en lo musical, también en cuanto a ideología, filosofía y referentes. Temperamentales y áridos, todas las canciones discurren por un camino áspero, amargo y de rebelión. (Miguel Terroso)
Standstill – “Vivalaguerra” (Buena Suerte, 2006) Romper un silencio así cobró un total sentido en su carrera. El quinto elepé y segundo en lengua castellana de los catalanes llegó con algunas novedades. Abandonaron la casa Bcore para autoproducirlo y autoeditarlo por su propio sello Buena Suerte. Vivalaguerra es un disco de una gran intensidad, más personal y maduro, alejándose del hardcore de sus primeras referencias guarda joyas como el himno “¿Por qué me llamas a estas horas?” , “La Risa Funesta”, “Víctor San Juan“, la explosiva “Yo soy el presidente de la escalera” o “1,2,3 Sol”. (Inma Gómez)
En el segundo tema ¿Porqué me llamas a estas horas?, nos piden perdón por romper nuestro silencio, tal vez sea una declaración de intenciones, queriendo dar a entender que van a remover nuestro mundo estable ofreciéndonos el “disco perfecto”; ese trabajo que todo artista reza por conseguir. Este álbum debería enseñarse en las escuelas como el disco perfecto jamás grabado en España (me quedo corto), para que las nuevas generaciones puedan escuchar con los ojos cerrados los suaves punteos de “Aire“, que les revienten los tímpanos con “Yo soy el presidente de la escalera “o que se inventen bailes imposibles con” La risa funesta“. Que bien les sienta la independencia a estos chicos de Barcelona, con la libertad de su propia discográfica consiguen la madurez necesaria para componer una obra maestra que podría hablarle de tú a tú a los grandes discos de la historia universal, ya sean los Beatles del álbum blanco, los Stones del Exile on main street o The dark side of the moon de Pink Floyd; como David derribando a Goliat. (Paco Gené Cort)
Señor Chinarro – “El mundo según” (Mushroom Pillow, 2006) El personal mundo de Antonio Luque atrapa y encadena, entre lo cotidiano y lo surreal de la vida diaria a la que canta. A él le pertenecen muchas de las mejores canciones de la década, mejores cuando no las aflamenca. (Iván L. Gimeno)
Cat Power – “The Greatest” (Matador, 2006) La extraordinaria voz de Chantal Marshall y su poderoso don para la composición rodeadas de los mejores músicos de sesión de Memphis. El resultado: un disco absolutamente bello. Heredero de los mejores discos de soul y orgulloso de serlo. Y que tiene en su sonido su mejor baza. Cálido, acogedor, te hace sentirte bien mientras lo escuchas. Alejado del tono de sus anteriores trabajos, The Greatest fue el cambio de rumbo en la carrera de Cat Power. Un cambio de rumbo apropiado en mi opinión. (Jesús Aguado)
Josele Santiago – “Garabatos” (Virgin, 2006) El crooner de Malasaña una vez canalizado el éxito del debut en solitario firma su segundo disco producido por Pablo Novoa y catalogándolo de “más salao” que su anterior vaya. Su voz desgarbada y enemiga sigue ahí recorriendo guitarra en mano los bares de esquina a esquina cantando a la cotidianidad de una manera más lírica y pausada, melancólica y cruda. “Pensando no se llega a ná”, “Baile de los Peces“, “En tu estampa”, “Ñam ñam” o la magnífica “Farol” son actualmente auténticos himnos y señas de identidad. (Inma Gómez)
De la carrera en solitario de Josele, podríamos haber escogido cualquiera de los tres discos que tiene publicados en solitario, pero destacamos este por ser el que recoge de una forma general lo que es capaz de ofrecer en cada uno de ellos. Josele le canta a las noches etílicas (Farol), a lo que ocurre al lado de su casa (Sin remedios), a las cajas de su mudanza (Las cosas fingen), o a los peces que beben sin parar en la barra de un bar (Baile de peces). Historias cotidianas a golpe de jazz castizo; aquí no hay big bands, solamente buenas canciones y unos músicos que tiran de espaldas al más pintado, todos ellos capitaneados por el maestro Pablo Novoa. Una nueva etapa del ex-enemigo en donde los silencios y los espacios son más importantes que la saturación de guitarras. (Paco Gené Cort)
Christina Rosenvinge – “Continental 62″ (Dro, 2006) Fin de la trilogía americana que comenzó con Frozen Pool el año 2000 y siguió con “Foreign Land” el 2002; ahora combina el castellano e inglés, a lo lejos se empieza a atisbar una cierta conexión con España, como clave el título que hace referencia al vuelo que conecta Nueva York con Madrid. Vuelve a contar con la ayuda de sus amigos de Sonic Youth, junto a su inseparable Charlie Bautista, que dan al disco un sonido particular cercano al ambient, en muchas ocasiones, sin ser tan pop como en Tu labio superior. Canciones como Jelly o Teclas negras tienen un cierto toque naïf, que se contrapone a otras como “Tok tok“, “A Liar to Love” o “White Hole” que se acercan a sonidos más actuales, dejando de lado las experimentaciones cercanas a Corcoroise. (Paco Gené Cort)
Bruce springsteen – “We Shall Overcome”. The Seeger Sessions (Sony BMG, 2006) En un momento en que los dinosaurios están en francos problemas creativos, hay quien sabe buscar el hueco por donde escapar a la extinción y hacer un buen disco. Lo mejor del Boss en mucho, mucho tiempo, es ésta imprescindible revisión del cancionero del cantautor folk Pete Seeger. Acompañado por una banda de especialistas en el género y grabado en su propia granja, este disco satisface tanto a fans de toda la vida del rockero de New Jersey como a objetivos amantes del country y el folk. (Tony García)
Sonic Youth – “Rather Ripped” (Geffen, 2006) Quien tuvo retuvo. Rather Ripped es todo lo que Sonic Youth ha sido a lo largo de su carrera. Apresurado, efervescente, aguerrido, rabioso. Ya pasan los 50 años pero escuchando este disco los descubres más frescos que muchas de las bandas jóvenes que les siguen los pasos. Si nunca te han gustado, Rather Ripped no va a ser la excepción, pero con él demostraron que son los únicos capaces de mantener vigente el sonido que ellos mismos fundaron. Uno de los mejores discos de su carrera.
Amy Winehouse – “Back to Black”. (Island records, 2006) El segundo trabajo de esta londinense de costumbres licenciosas vendió más de 10 millones de copias, devolvió al soul por unos meses al estatus de música de masas que hacía décadas que había perdido y nos dejó una estupenda retahíla de escándalos, fotos, cotilleos sórdidos y desvanecimientos escénicos propios de las más grandes estrellas. Una pequeña joya. (Tony García)
King Khan and the Shrines – “What This” (Vice, 2007) El primer disco de King Khan que comenzó a hacerse sonar por el país. Rhythm & blues, rock psicodélico y garage aunado a un hortera frontman y una bailarina con pompones ridículos entre otros, musicalmente son una de las mejores y bailables propuestas de la década y en directo un espectáculo bizarro digno de presenciar. “How Can I Keep You Babe” (Outta Harms Way), “Land Of the Freak” o “I Wanna Be A Girl” son algunas de las canciones que encierra. Rock and Roll! (Inma Gómez)
Triángulo de Amor Bizarro – “Triángulo de Amor Bizarro” (Mushroom Pillow, 2007) Una ola gigante que se levanta desde el Océano Atlántico para arrastrar todo a su paso (diferentes miembros de la formación incluidos). Pluscuamperfectos, entre Surfin´Bichos y Parálisis Permanente, alumbran la banda más personal y con capacidad de influencia que hayan visto estas tierras en los últimos años. Un debut gigantesco con su sombra como única amenaza futura. (Iván L. Gimeno)
The Solution – “Will Not Be Televised” (Wild Kingdom, 2007) Una joya del soul de la década y de todos los tiempos de la mano de Scott Morgan (Sonic’s Rendezvous Band, The Rationals) y Nicke Andersson (Hellacopters). Recordando la mejor música negra de los 60 y 70 se sacan de la manga este álbum repleto de estilo y elegancia que tanto pedía la actualidad! (Inma Gómez)
Spoon – “Ga Ga Ga Ga Ga” (Anti, 2007) No sé el motivo, pero el impacto de Spoon en Europa es mucho menor que el que tienen en Estados Unidos donde son bandera de las radios universitarias. Ga Ga Ga Ga Ga no fue una excepción en este sentido en el momento de su lanzamiento. El disco estilísticamente más amplio de la banda es a la vez el más inmediato. Manteniendo su habitual visión del rock basada en el ritmo a la hora de crear el riff y dejando la guitarra como elemento decorativo, Spoon se adentraron en terrenos cercanos al soul añadiendo pianos y vientos en algunos de los cortes. (Jesús Aguado)
“Acordes Con Leonard Cohen” (DiscMedi, 2007) Cuentan que Leonard Cohen es de los artistas con más discos de homenaje en su haber. Todos poseen un carácter pop muy acentuado, prácticamente ninguno se acerca al estilo mediterráneo que poseían canciones como “Suzanne “o “So long Marianne“, compuestas en la isla de Hidra (Grecia) durante su primera época como cantante. Este trabajo recoge un concierto ofrecido en Barcelona durante el primer mes del año 2007. El número de artistas que desfilan por el disco es tan dispar como los idiomas en los que cantan, aparecen desde Jackson Browne, Jabier Muguruza, Toti Soler o Duquende que se recrea con “The gypsy’s wife“, retorciéndola hasta llevársela a una clave flamenca imposible de dejar de escuchar una y otra vez. Como notarios de la velada están Adam Cohen, Perla Batalla (eterna corista del homenajeado) y Anjani Thomas (actual pareja del canadiense). (Paco Gené Cort)
Chano Dominguez – “New Flamenco Sound” (Universal Music Spain, 2006) Directo desde el título, el maestro, recordándonos a otro maestro, como es Bill Evans y su “New Jazz Conception” de 1956. Y es que New Flamenco Sound es eso precisamente, una revisión del estilo hecha por el pianista que más le ha aportado. Más cercano ahora a los elementos del jazz-fusión (de los que nunca estuvo demasiado lejos) y arropado por una banda donde se mezclan viejos conocidos (Marc Miralta, Mario Rossi,…) y nueva (en el momento de publicación) escuela (Llibert Fortuny). Conocidos y nuevos talentos para un disco imprescindible. (Tony García)
Lisabö – “Ezlekuak” (Bidehuts, 2007) El rock musculoso y extremadamente energético de Lisabö encontró su mejor forma en Ezlekuak (no lugares). Las letras escritas por Martzel Mariscal se acoplan en forma de gritos en los excesos rítmicos y la maraña de distorsión que la banda ofrece en su versión más perfecta y arrolladora. Ezlekuak fue autoeditado en la plataforma Bidehuts que la banda creó junto a algunos amigos como Anari. (Jesús Aguado)
Los Planetas – “La Leyenda del Espacio” (SONY / BMG, 2007) Los granadinos no necesitan colgarse la medalla de la fusión flamenca con el rock, explorada sobradamente desde los tiempos de Triana al Omega de Morente y sus amigos y vecinos Lagartija Nick. Tampoco lo necesitan. Nunca inventaron nada, solo hacen canciones enormes que solo pueden sonar a ellos. Esa es la grandeza de la mejor banda nacional y la más imprescindible. (Iván L. Gimeno)
Si en los 90 Enrique Morente con Lagartija Nick sentó las bases de lo que podría denominarse el Flameco-Noise en “Omega“, J y los suyos dieron lo que para algunos (entre los que me incluyo) es uno de los pasos creativos más importantes del pop español de todos los tiempos. La fusión que practican los patriarcas del del indie patrio es natural, suave y sin dolor. Los palos escogidos se fusionan perfectamente, como si así hubiese tenido que ser desde siempre, con los elementos propios de la banda, que va camino, a este paso, de instalarse en el Olimpo de los auténticamente grandes. (Tony García)
LCD Soundsystem – “Sound of Silver” (DFA, 2007) Sound of Silver es en la mayoría de los sentidos, más disfrutable que el homónimo debut en largo de Murphy. De principio a fin. Más directo. Puede que el motivo sea el tiempo pasado desde sus epés de debut. El impacto de aquellos trabajos marcó emasiado su debut largo. Sound of Silver tiene mayor entidad propia, es un disco mucho más compacto, y tiene todos los rasgos que elebaron a la cima de la electrónica a James Murphy en el momento de su despegue internacional. En mi opinión, Sound of Silver es el mejor disco electrónico de la década. (Jesús Aguado)
Holly Golightly & The Brokeoffs – “You Can’t Buy a Gun When You’re Crying”, (Damaged Goods, 2007) Como una danza de una tribu poseída por el demonio comienza el album con Devil Do. La que formara parte de Thee Headcoatees se une al tejano Lawyer Dave para ofrecer un disco de bluegrass, folk, soul y blues que puede recordarnos entre a otros a Howlin’ Wolf en el vals ‘Just Around The Bend’, la dulce pieza de folk “Black Heart” o la oscura “Clean in Two“. (Inma Gómez)
Willie Nelson & Wynton Marsalis – “Two Men With the Blues” (Blue Note, 2007) En la extensa lista de duetos de Willie Nelson, el de 2007 con el trompetista más dotado de estos tiempos, Wynton Marsalis, es posiblemente el más soprendente. Grabado en vivo en dos sesiones en el fortín del trompetista, el Lincoln Center de Nueva York. Two with the Blues es un magistral repaso al cancionero americano en el que el sentido del swing y el profundo conocimiento del material de estas dos auténticas bestias musicales que, aún viniendo de universos musicales muy diferentes, se empastan de una forma admirable para crear el que fue no de los discos más maravillosos del 2007.(Miguel Terroso)
Iron & Wine – “The Shepher’s Dog” (Sub Pop Records, 2007) Una magistral colección de canciones. Poco más se puede o debe decir de del cuarto trabajo publicado por Samuel Beam. Uno de esos trabajos que se justifican por sí solos, sin necesidad de contexto, introducción ni explicación. (Tony García)
Radiohead – “In Rainbows” (XL, 2007) Pasados dos años desde su revolucionario lanzamiento, In Rainbows parece haber cambiado menos cosas en la industria musical de las que se esperaba, aunque quizá todavía falte tiempo. Sin embargo en terminos creativos, lo sigo considerando como el mejor disco de los Radiohead del siglo XXI, por encima de Kid A. Mejor por su refinamiento. Mejor por su elegancia. Las canciones están muy trabajadas, se rodaron en los conciertos de sus giras mientras los problemas para editar el disco se resolvían y eso se nota. Cada una tiene entidad propia suficiente dentro del disco y todas en conjunto forman un disco extraordinario. (Jesús Aguado)
Los Chicos – “Launching Rockets” (Rock is Pain, 2007) Para el tercer disco de los incombustibles Chicos contaron con Mike Mariconda que se marca un solo en “Don´t Yell At the Dogs” y el prestigioso Paul Collins añadiendo su punto pop en el tema “Play It For Real”. Continúan rabiosos dándolo todo dentro y fuera de escenario, Alive, Stop Yelling at those Dogs”, “Saturno Loves Me”… Rock and roll en estado puro! (Inma Gómez)
Deerhunter – “Microcastle/Weird era cont” (Kranky Records, 2008) O como descubrir canciones inmensas bajo un marasmo de sonidos de alta y baja fidelidad. La banda sonora perfecta para una generación confusa sin referentes, solo un local de ensayo y miles de posibilidades. Y que alguien le dé de comer al cantante, por favor. (Iván L. Gimeno)
La verdadera cima contemporánea del rock alternativo norteamericano. Un disco que recoge toda la tradición noise, que Deerhunter mostraban con más fiereza en sus anteriores trabajos, y shoegazer, para transformarla en un espectáculo sensorial. Capas de sonido acopladas magistralmente y manejadas con tino para hacer que las canciones ganen en accesibilidad. Aptitud. El mejor ejemplo de ello es la elaborada y vibrante ‘Nothing Ever Happened’, una de las mejores canciones de la década, capaz de incorporar a los desarrollos propios del krautrock aleman uno maravillosos detalles melódicos y terminar con la mejor coda en en muchos años. (Jesús Aguado)
Bon Iver – “For Emma, Forever Ago” (Jagjaguwar, 2008). Si por algo ha estado el folk de moda de un tiempo a esta parte es por discos como este. Justin Vernon, encerrado en una cabaña tras una serie de circunstancias en su vida personal, compuso unas canciones soberbias, en las que la reflexión está en todo momento por encima del dolor y sin que quede el regusto de estar ante un permanente lamento. Más bien al contrario, estamos ante un disco que destila optimismo, contagiando desde su misma gestación a su propio autor. (Miguel Terroso)
King Khan and the Shrines – The Supreme Genius… (Vice, 2008) Un trallazo de garage soul detrás de otro, “The Supreme Genius of King Khan and the Shrines” fue la presentación americana de la selección de temas de los primeros discos de esta panda de tarados, y ¿por qué quedarnos con uno solo si podemos coger lo mejor de cada uno? Sólo falta “Took My Lady To Dinner“, pero aún así es un compendio ideal para una fiesta. (Daniel González)
Paul Kalkbrenner – “Berlin Calling BSO” (Bpitch Control, 2008) De Berlín para el mundo. Quizá el testamento o la última crónica de una escena fría y crespuscular que desde Alemania irradia beats tan fríos y sintéticos como directos a la esencia de las cosas. Próximo y ambiental, el dj y productor Paul Kalkbrenner compone la banda sonora de la película Berlin Calling (que también protagoniza) creando un álbum conceptual sobre la búsqueda de la identidad propia, sobre la fuga a través de los paraísos artificiales. Techno minimalista de fuste, más asequible que Burial y excelente score urbano. (Iván L. Gimeno)
Vampire Weekend – “Vampire Weekend” (XL, 2008) Una de las tendencias que han aparecido en el final de la década es la introducción de elementos y sonoridades africanas en la música pop. Vampire Weekend han sido unos de los que mejor han sabido transformar estas influencias en una característica propia. Su debut es un soplo de aire fresco en el indie internacional. Un disco tremendamente divertido y adictivo, con unas cuantas canciones tan pegadizas que pueden permanecer dando vueltas en tu cabeza durante días. Un disco deliciosamente luminoso.
Klaus & Kinsky – “Tu hoguera está ardiendo” (Jabalina, 2008) Murcianos mayúsculos. Allí donde La Buena Vida quedaban ridículos con su ñoñería fou o La Casa Azul camuflaban lo tonto de su pop con arreglos insoportables, Klaus & Kinski triunfan, sofisticados como una Holly Golightly y divertidos como un episodio de La Hora Chanante. (Iván L. Gimeno)
Dr. Dog – “Fate” (Park the Van, 2008) Fate es el dominio en la forma, la madurez de los de Philadelphia con un sonido producido, aunque dando todo el tiempo la sensación de un trabajo artesano que recuerda a The Band o a Beatles sin dejar de ser actual. We All Belong apuntó muy alto en cuanto a temas, pero en Fate van acompañados de una producción deliciosa. (Daniel González)
Salieri – “Frogs, lemon, sea” (Discos Liliput, 2008). Desde Sevilla este grupo consiguió con su segundo disco un sonido atemporal, siendo una de las más agradables sorpresas salidas en el pop nacional de un tiempo a esta parte, demasiado enquistado por lo general en las mismas influencias de siempre. Positivista pero sin ser ñoño, a pesar de lo excelentemente bien que entra de primeras, no pierde el pulso con las sucesivas escuchas. (Miguel Terroso)
The New Raemon – “A Propósito de Gardfunkel” (Bcore, 2008) El proyecto en solitario de Ramón Rodríguez (Madee / Ghouls n Ghosts) llegó fuerte el pasado año. Una apuesta por el pop que grabó paralelamente a “L’Antartica” con Madee y esconde piezas con un sentido del humor particular hablando con desesperanza y pesimismo del amor y la vida a la vez que con una aparente despreocupación. De una manera sincera canta eso de “aunque me vistas de negro, seguiré siendo de pueblo” (Inma Gómez)
Willie Deville – “Pistola” (Eagle, 2008) El último trabajo de Willy DeVille antes de abandonarnos. Pese su trágica muerte, Willy nos dejó este gran álbum apenas un año antes de despedirse. Lleno de rock, tex-mex y rythm and blues, abre con uno de los mejores temas de Willy en su carrera, “So So Real“. (Daniel González)
Fleet Foxes – “Fleet Foxes” (Sub Pop, 2008). Juegos vocales a lo Beach Boys, guitarras acústicas y algo de barroquismo no parecen peculiaridades que puedan hacer tener a un grupo un éxito demasiado grande. Pero con su debut homónimo, estos folkies de Seattle fueron la revelación en el 2008. Y no es para menos, porque influencias aparte, el disco es excepcional, repleto de canciones enormes. Curiosamente, unos juegos de voces aparentemente tan vibrantes consiguen aportar a las canciones un aire oscuro y gélido como las letras, por momentos bastante escabrosas. (Miguel Terroso)
CUT COPY “In Ghost Colour (Modular Interscope, 2008) l eterno retorno. En esta ocasión desde Australia, donde bajo la producción de la mitad de DFA Records Tim Goldsworthy la banda de Melbourne descarga toda una serie de hits entre el electro pop y la new wave: Hearts of Fire, Nobody Lost, Nobody Found, Lights & Music… Más de lo mismo, de lo visto y oído, pero llevado hasta el paroxismo, superponiendo capas de sonido, a lo New Order, a lo Daft Punk, a lo… Sensual, excitante, empalagoso, positivo e inolvidable. (Iván L. Gimeno)
Vetusta Morla – “Un Día en el Mundo” (Pequeño Salto Mortal/Pias, 2008) Desde los años en que Los Planetas nos sorprendieron a todos con Súper 8, no se recordaba un debut tan gratificante como el de Vetusta Morla. Los cinco chicos de Colmenar Viejo, han conseguido triunfar con un boca a boca conquistado tras tocar en cada uno de los rincones de este país; aparte de contar con el beneplácito de las nuevas tecnologías, que han hecho que su música corra como la pólvora por los ordenadores. Tras nueve años dando tumbos, llegó el momento en que se tirasen a la piscina creando Pequeño salto mortal, su propio sello discográfico, grabando su primera larga duración después de varios ep’s. Canciones como Sálvese quien pueda, Copenhague o Un día en el mundo hacen de este disco algo excepcional, que mezcla textos crípticos con música pop. (Paco Gené Cort)
Christina Rosenvinge – “Tu Labio Superior” (Warner, 2008) Su último disco en solitario tras su etapa de “Verano Fatal” junto a Nacho Vegas, resulta más cercano que su trilogía neoyorquina, algo puede tener que ver el hecho de estar compuesto íntegramente en lengua castellana. Con una mayor madurez y rodeada por un equipo de lujo (Steve Shelley de Sonic Youth, Chris Brokaw (ex-Come), Jeremy Wilms y Charlie Bautista) en directo, a veces al piano y otras a la guitarra interpretaba canciones sobre sexo, amor y recuerdos a veces con dureza y sarcasmo y otras desde la nostalgia como “La Distancia Adecuada“, la rítmica con un piano loco y siniestro que recuerda a Tok Tok, Eclipse, las simpáticas “Anoche” y Tu Boca” la más rockera “Tres Minutos” o “Negro Cinturón“. (Inma Gómez)
Morente – “Pablo de Málaga” (Producciones Inesperadas, 2008) El que posiblemente es el cantaor más arriesgado y creativo del flamenco actual nunca deja de sorprender a sus seguidores. En 2008 lo hizo con este disco en el que musicó una colección de poemas de Pablo Ruiz Picasso. Contando con la colaboración, como en muchas ocasiones en su carrera, de músicos ajenos al flamenco (Eric Jiménez-Los Planetas; Lagartija Nick – a la batería, Antonio Ramos “Maca”, al bajo eléctrico), su búsqueda de nuevas sonoridades parece no detenerse nunca. (Tony García)
BB King – “One Kind Favour” (Geffen Records – 2008). A estas alturas uno de los bluesman más legendarios que haya existido poco tiene que demostrar. Pero haciendo alarde de una vitalidad inusual ha vuelto a entregar otra joya. Un disco imperecedero, sublime e interpretado con la misma emoción que en sus primeros días. (Miguel Terroso)
The Horrors – “Primary Colours” (XL Recordings, 2009) De grupo detestable a uno de los discos de la década, vía la producción de Geoff Barrow de Portishead. El legado de My Bloody Valentine y The Jesus & Mary Chain deliciosamente fusilado y tan bien presentado que es imposible que no te guste. (Iván L. Gimeno)
Deadstring Brothers – Sao Paulo (Bloodshot Records, 2009). Que la fémina de la banda no haya estado presente en Sao Paulo no ha supuesto gran decepción en el resultado de su quinto largo de estudio, de hecho, puede calificarse como el mejor de la banda de americana. (Inma Gómez)
M Ward – “Hold Time” (Merge, 2009) Tras varios discos brillantes a través de los que M Ward ha depurado su sonido, haciendo que su virtuosismo en la guitarra gane en efectividad gracias a su creciente habilidad en la escritura de canciones, Hold Time es la obra perfecta que se estaba esperando del que debería empezar a considerarse como uno de los más grandes autores del siglo. Hold Time es una colección de canciones ejemplar. (Jesús Aguado)
Extraperlo – “Desayuno continental” (Mushroom Pillow, 2009). Llegar y besar el santo lo de estos layetanos. Cargando el mediterráneo a sus espaldas, no rechazan ninguno de los sonidos de un viaje que les lleva desde las playas de Vigo (Golpes Bajos) a echarse un cantecito en el Golfo de Cádiz. Frescos y cálidos como el verano de tu vida. (Iván L. Gimeno)
The Black Crowes – “Before the Frost… Until the Freeze” (Silver Arrow, 2009) Rozando la veintena, y el vigésimo aniversario así de “Shake Your Money Maker“ los hermanos Robinson y compañía, han sabido hacer frente a los cambios internos y seguir manteniendo la talla y el buen gusto por el rock and roll. Flamante nuevo doble álbum de una banda por siempre respetada y esencial de las últimas dos décadas. La versión de Chris Hillman y Stephen Stills “So Many Times“, los tintes de blues y country, la sorpresa de la discotequera I Ain’t Hiding así como la incorporación de violines en “Aimless Peacock“ son algunos de los detalles que guarda y conforma esta completa entrega. (Inma Gómez)
Animal Collective – “Merriweather Post Pavillion” (Domino, 2009) El siguiente paso en la revolución musical que propone el combo de Baltimore, ha sido crear un disco que contiene todo su peculiar universo de sonoridades posmodernas y además resulta accesible e inmediato. Canciones como ‘My Girls’ son artefactos tremendamente avanzados pero que se disfrutan sin esfuerzo. Merriweather Post Pavillion será recordado como uno de los grandes pasos hacia delante de la historia de la música. (Jesús Aguado)
Raynald Colom – “Evocación” (Adlib Arts, 2009) Tercer trabajo del trompetista hispanofrancés, aunténtica vuelta de tuerca en el cada vez más extenso (por suerte) panorama de jazz-flamenco. Y es que cada vez más músicos de jazz buscan su rincón propio en este terreno, hallando no sólo este, sino avanzar al género en direcciones cada vez más interesantes. (Tony García)
Prefab Sprout – “Let’s Change the World Of Music” (Sony, 2009) Un disco grabado en el comienzo de los 90 que se vio sumergido en el olvido a causa de problemas con la discográfica que se iba a encargar de lanzarlo al mercado, se ha convertido con su edición casi 20 años después en el mejor homenaje a la música pop que jamás se haya realizado. Un homenaje escrito como relato autobiográfico por uno de los mejores compositores pop que han existido, el injustamente olvidado por muchos Paddy McAloon. Suena a pasado de moda, pero lo hace de una forma tan encantadora que es imposible no caer rendido ante él. (Jesús Aguado)
Renaud García-Fons – “La línea del sur” (Enja Records/Harmonia Mundi, 2009). Cierra la década el contrabajista francés de ascendencia española con un soberbio trabajo, donde continúa perfeccionando su fórmula magistral de costumbre: jazz, flamenco y músicas mediterraneas para un disco de impecable factura. (Tony García)
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Sin duda las mejores reseñas las de White Pony (Deftones) y Radio Tangente (Vacazul).
Hay verdaderas joyas en la lista dignas de pasar a la posteridad, sin duda.
Una lastima que Danko Jones extraviara la inspiración que le dió Phil Lynnott en aquella epoca…
Los mejores singles que han sonado en las emisoras del mundo entero,the darkness…estuvieron a punto de hacer algo…
Lo de Johnny Cash si fue una de las cosas más emocionantes que han sucedido en la historia de la música.
Grandes Grandes discos veo por aquí Inma!! Te hago mi Top 5:
1. deftones – White Pony
2. Radiohead – cualquiera de los dos que pusiste.
3. Tool – lateralus.
4. Queens of the Stone Age – Songs for the deaf.
5. At the Drive-in – Relationship of Command
Fuera se quedan buenos Cd’s como el de Standstill, PJ Harvey, The postal Service, Primal Scream…
Y dónde están Mars Volta, por dios??
No está mal la selección. Se nota que ha sido muy trabajada pero quizás adolece de exceso de independiente. Algo de música más comercial no habría hecho mal a nadie, que hay mucha de buena calidad (tipo Coldplay).
Aunque ya puestos con la musica más “minoritaria” yo echo en falta, a bote pronto, cosas como Moby, Smashing Pumpkins (ese peaso de Machinna es del 2000), el Think Thank de Blur (imperdonable olvido), el Surrender the los Chemicals o cualquiera de Placebo, etc, por citar solo algunos que me vienen a la mente, adormecida, por cierto, por la siesta.
Además, puestos a ser reflexivos… ¿para qué sirven estas listas?
el resto de la lista está bastante bien, amplia y tratando todos los palos.
De momento veo bajas, yo hubiera incluido alguno de estos “Pneumonia” (2001 Whiskeytown), “Decoration Day” (2003 Drive-by Truckers), “Trouble” (2004 Ray LaMontagne), “Living with War” (2006 Neil Young), “The Historical Conquests of Josh Ritter” (2007 Josh Ritter), “Raising Sand” (2007 Alison Krauss & Robert Plant), “All I Intended To Be” (2008 Emmylou Harris), y seguro que se me escapa algún pez gordo ..
Bastante acertada la lista. Yo sugiero otros titulos también:
-Parachutes. Coldplay
-Toxixity. System of a down.
-Sleeping whit ghosts. Placebo.
-Animalitos. Hidrogennesse.
-Hibrid Teory. Linkin Park.
-Audioslave. Audioslave.
-Origin of Symemtry. Muse
-Absolution. Muse.
Pusss esta sería mi lista cabrones:
Alone With Everybody-Richard Ascroft
The Invisible Band-Travis
Up The Bracket-The Libertines
Is This It-The Strokes
Kid A-Radiohead
W.P.S.I.T.W.I.N.-Arctic Monkeys
A Rush Of Blood To The Head-Coldplay
Absolution-Muse
Rejoicing In The Hands-Devendra Banhart
The Age Of The Understatement-The Last Shadow Puppets
Gran Santiago-Teleradio Donoso
Why You?-Siddhartha
Hopes And Fears-Keane
EL ARMARIO DE LOS MISTERIOS SECRETOS PROHIBIDOS… ¡CUIDADO!-Vansen Tiger
Piñata- Instituto Mexicano Del Sonido
perdon , esto es joda no ?
o sea no esta The Mars Volta , con su increible De-Loused in the comatorium , Amputetchutre , Frances The Mute , The Bedlam In Goliath y porque no con su Octahedro (particularmente no me parecio destacable este ultimo) , lo unico que me keda por pensar es que no lo pusieron porq es la banda mas NO-Comercial del mundo
pero despues veo y tampoco estan las genialidades que hizo Coldplay , S.O.A.D
y el disco de audioslave
la verdad que muy malo , pero muy
donde kedo anticcs de interpol y empire de kasabian?
donde está el the lost riots de Hope of the States? fatal……….
Lista aceptable, pero, por favor, The Strokes no, esos son una panda de niñatos sin ninguna originalidad ni credibilidad.
Me alegro de ver a Mojave 3 o My Morning Jacket, muy buenos discos ambos. Yo incluiría “Felt Mountain” (2000) de Goldfrapp, “Future Songs” (2001) de Cranes, “Return To Cookie Mountain” (2006) de TV On The Radio, “The Bedlam In Goliath” (2008) de The Mars Volta y sobre todo “And The Glass Handed Kites” (2005) de Mew y “Misery Is A Butterfly” (2004) de Blonde Redhead, este último posiblemente el mejor disco de la década, una autentica obra maestra, Kazu Makino es maravillosa, una genio… y que dejan bien claro que las bandas salidas de América, aunque sus miembros no sean americanos, siguen siendo los mejores en hacer de la música un arte, de crear de la música una alquimia, un condensador de imágenes simbólicas, desde bandas como Love (Arthur Lee) y The Velvet Underground, posiblemente las mejores de la historia.