POST ELECTRIC BLUES, Idlewild
Hace ya tiempo que los mejores años de lo que algunos llamaron brit-pop quedaron atrás. Los grupos que más repercusión tuvieron de todo aquello hace más o menos tiempo que cesaron su actividad y, quizás por ello o por un intento de relativizar, ajustar o rebajar el entusiasmo con el que se vivió dicho fenómeno, cada nuevo disco de algún grupo que tuviese un papel de mayor o menor relevancia en todo aquel asunto es mirado con lupa. Ese podría ser el caso de los escoceses Idlewild, que si bien surgieron cuando grupos como Oasis o Suede ya tenían dicho todo lo que podían y sin tener demasiada afinidad estilística con ellos, el ser de las Islas y surgir en los 90 ya les valió para ser englobados en aquello, siendo sin que ellos lo supiesen un flaco favor para su carrera musical.
Tuvo aquella época mucho de inmediatez, explosividad e inmadurez. Poca de la gente que en su momento empezó a escuchar música con Blur o Travis podría reconocer que son ahora sus grupos favoritos, y ese es el problema que afrontan muchos grupos que en aquellos años no saborearon de una forma tan rotunda las mieles del éxito, estando postergados a un leve recuerdo nostálgico cada cierto tiempo. Con Idlewild ocurre esto y, por decirlo de algún modo, para muchos escuchar este Post Electric Blues sólo les servirá para rememorar tiempos pasados o, en el mejor de los casos, desempolvar sus antiguos trabajos. Sin embargo, la última entrega de los escoceses se merece al menos varias escuchas con atención
Con un sonido más reposado e inspirado en gran parte en la música británica de los 80, este Post Electric Blues no desmerece en absoluto el legado de Idlewild a base de agradables canciones. El inicio, con la muy vistosa “Younger Than America”, nos trae a unos Idlewild más relajados pero no exentos de chispa. Y esa es la tónica de todo el disco, muy fácil de escuchar una y otra vez gracias a canciones como “City Hall”, “To Be Forgotten” o “Post-Electric”. El contrapunto lo ponen canciones como la entrañable “(The Night Will) Bring You Back To Life” o la ambiental “Take Me Back In Time”. En definitiva, un disco que muestra la valentía de una banda concentrada en lo que puede ofrecer todavía, sin preocuparse de mirar atrás o intentar rememorar un tiempo muy lejano como para que la llama siga viva, pero muy cercano como para que exista un revival.



