24 February, 2010, 2:32 pm

LOS JUSTICIEROS CONTRA LA ARAÑA BLANCA, Los Justicieros

Los Justicieros reivindican la creación instrumental multipolar

En un país donde la justicia anda sospechosamente despistada cuando le conviene, al menos en el plano musical, discos como éste, de debut, de Los Justicieros contra la Araña Blanca se agradece porque viene a confirmar una corriente actual que regresa a los orígenes del rock and roll para coger lo que le apetece con el objetivo de crear un universo propio conceptual de la mano de discográficas sensibles y sobre todo muy valientes como Freeky Dicky Records.

Los Justicieros son un grupo de A Coruña creado en 2007 y formado por Torgas Pirracas (batería), Santino (bajo), Adriano Corleone (gutarra) y David Inferniño (voz, farfisa, guitarra). En 2009 editaron con Freeky Dicky Records un Ep en vinilo que recogía cuatro grandes canciones bajo el titulo de ¡¡¡Waka Wakaaa!!!. Esos cuatro temas están incluidos en este Cd de debut y son “La Marca del Vampiro”, “La Maldición de Mr. Blasfemo”, “Justicieros Twist” y una versión del “You make me die” de Billy Childish, titulada como “Vas a matarme”. Tras el éxito de esta primera entrega, la misma discográfica independiente gallega se encarga de facilitarnos el acceso a la creación instrumental multipolar de este grupo que representa, a mi modo de ver, el eslabón perdido entre el surf y el “garage”.

En los sesenta, tras la invasión del sonido británico, buena parte de los combos instrumentales decidieron pasarse al que hoy conocemos como sonido “garage”. El eslabón perdido entre los dos estilos se puede escuchar en viejos singles y acetatos recuperados por posteriores movimientos de revival o por oscuros y deliciosos recopilatorios. Salvando las distancias, en este álbum de debut justiciero, descubrimos muchos de los referentes de ese cambio de criterios pero bajo un punto de vista muy singular.

En líneas generales, cabe destacar que se incluyen seis instrumentales y cuatro temas cantados, nueve propios y una versión, que juegan con el surf y ese “garage” interpretado con tintes punk. Cada una de estas diez canciones, a su vez, transmite matices de ambos estilos con sus respectivas influencias melódicas y rítmicas que vienen a completar este amplio abanico donde el sonido actual de raíces sixties se muestra en su máxima expresión. Esa sería quizá la primera consideración a tener en cuenta pero no la única y ni siquiera la más importante porque si hay algo en que destaquen, por encima de todo, este cuarteto enfrentado a esa temible Araña Blanca es su particular visión multipolar donde la sorpresa tras ese cambio de acorde o mediante un curioso movimiento rítmico consigue esa sensación de vitalidad que les aleja de otros planteamientos más previsibles.

Empieza el disco precisamente con ese duro enfrentamiento con la “Araña Blanca” que le da al disco, su título genérico. Un tema donde los riffs de guitarra “garajera” se complementan con glissandos surferos para conseguir una obertura genial cargada de reverb y muy buenas maneras. Le sigue un tema tan contundente como hilarante, “La Marca del Vampiro”, con sus motivos de serie B, esos monstruos con “patillas largas y estrecho pantalón” o ciertas condiciones sexuales que impone “ElHombre Lobo” para regalar “farla”. Como dice el protagonista, “una verdadera gloria, nena” que antecede al desarrollo tormentoso de “La Maldición de Mr. Blasfemo“, tercer corte que destaca por ese penetrante sonido del farfisa más un delicioso motivo arabesco aportado por la guitarra.

Le sigue “Trastorno Bipolar”. En mi opinión, se trata de una de las mejores canciones de este disco. Toda la energía de las guitarras punk consiguen crear una excitación endiablada con un crescendo temático que confluye en un sencillo pero muy efectivo solo de batería que marca un respiro sorprendente y muy original. Siguiendo con este imparable grado de creatividad, nos topamos con “Gringo”. Como su nombre indica, aquí se trata de ejemplificar su dominio para interpretar los siempre propicios y recurrentes motivos del western pero desde una óptica propia y para nada condescendiente. A continuación aparece un excelente rock’n’roll en forma de “Justicieros Twist“, con estilo acelerado, festivo, dejando el protagonismo a esa estructura de doce compases donde brillan, con intensidad, guitarra y farfisa en pleno intercambio de solemnidades.

De nuevo, las guitarras y el órgano más “garajeros” vuelven a tener protagonismo en el laboratorio del “Dr. Tremor“, otro de los temas estelares donde se intuye lo viscerales que llegan a ser sus aclamados directos. Esos brazos y piernas de criaturas en formol, a los que hacen referencia en la canción, pasan a moverse frenéticos ante el tratamiento pasional al que nos tienen acostumbrados cuando se adueñan del escenario. Y tras ese derroche de energía, se impone un respiro que lleva por título “Waimea“, una de las playas de Hawai más conocidas para los amantes del surf. Sin duda, estamos ante un dulce instrumental, con un tiempo medio, apto para los bailes más pasionales y también para que esa guitarra solista pueda lucirse con la templanza de un convencido estilo surfer. El siguiente corte lleva por nombre “Vas a matarme” y es una versión excelente del “You make me die” de Billy Childish, con sus Thee Mighty Caesars, con la que consiguen que el inspirado gusto de este incombustible compositor y intérprete británico pase a englobar la órbita justiciera. Acaba el disco con un verdadero clásico del surf, llamado “Malpaso“, que podría incluirse en cualquier selección de lo mejor del género y no sólo actual sino de todos los tiempos. Le añaden cierto toque latino, elegante y preciso, que contribuye a redondear una interpretación impecable. Para los más pacientes, el disco incluye una última sorpresa tras unos cuantos segundos de silencio “onírico” final.

Con estos parámetros, siempre tremendos y vibrantes, con altas dosis de creatividad multipolar principalmente entre el “garage” y el “surf” más sus posibles intersecciones, los Justicieros nos ofrecen este magnífico trabajo que ha contado con la colaboración estelar de Jorge Explosión y Mike Mariconda en la elaboración y masterización final. Definitivamente, creo que con estas diez canciones han conseguido ganar esa lucha no sólo contra la Araña Blanca sino contra el conformismo y la dependencia a la mediocridad propia de mentes centradas y polares pero en el fondo demasiado aburridas y previsibles.

+info:
http://www.myspace.com/losjusticieros

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