26 February, 2010, 12:24 pm

Richard Hawley (12/02/2010 – Auditorio Víctor Villegas, Murcia)

Siendo alguno de sus principales referentes Roy Orbison o Frank Sinatra, las canciones de Richard Hawley tienen un toque reposado, aliviante y atemporal que ha sido una constante a lo largo de toda su carrera. En su último disco se han visto acentuadas estas características, ya que Truelove´s Gutter es su disco más pausado y lento, a la vez que el más homogéneo. Cómo iba a trasladar al directo el británico un disco que casi podría ser conceptual, era una incógnita. En Murcia, y ante una sala Miguel Angel Clares abarrotada, desgranó casi todas las canciones del mencionado trabajo, en un acto de honestidad ya que al contrario de lo que sucede muchas veces en las que muchos grupos se olvidan de su último material para dar paso a su material más conocido, Richard Hawley sí presentó su último disco.
Con su banda, la misma desde hace ya mucho tiempo (y a los que él mismo llamó cuando los presentaba como sus amigos), el concierto comenzó con “As The Dawn Brakes”, corte que abre su último disco y con el que todo el público se sumergió en el ambiente reflexivo que inunda “Truelove´s Gutter” y que sería la constante a lo largo de todo el concierto. Continuó con “Ashes On The Fire”, otro tema de su último disco, una canción monumental llamada a convertirse en un nuevo clásico de Richard Hawley. Acto seguido llegó uno de los momentos álgidos del concierto, “Lady Solitude”, uno de los temas más sobresalientes del su anterior trabajo, “Lady´s Bridge”. Es una canción tocada por una varita mágica, en la que el desasosiego que produce escuchar una letra como “And one day baby, I will feel no pain (Y algún día, chica, no sentiré dolor” es sólo comparable a la paz y tranquilidad que transmite la voz de Richard Hawley. Uno de sus temas más aclamados, “Hotel Room”, sería el siguiente en caer, para volver a su último disco con “Soldier On”. En ese momento llegó una de las mejores canciones del ingles, “Coles Corner”, quizás una de las canciones que mejor resume a Richard Hawley. Sonido atemporal y letra melancólica, sin llegar a lo depresivo. En lo sucesivo siguieron sonando canciones de “Truelove´s Gutter” además de la sentimental “Oh My Love”. La respuesta de los espectadores ante la propuesta no pudo ser mejor, guardando un respetuoso silencio que tanto las canciones como los músicos estaban mereciendo, algo por desgracia insólito en estos días.
En los bises pudimos escuchar una versión de “Hushabye Mountain” y su canción más conocida, “The Ocean”, un broche perfecto a un concierto maravilloso. Es cierto que faltaron muchísimas de las que se considerarían básicas, pero el repertorio respetó el espíritu de su última entrega discográfica, que era lo que venía a presentar. Este disco y este concierto no ha hecho más que confirmar que estamos ante un músico atípico.

  • Publicar única