12 March, 2010, 2:37 pm

MONO + Noise Box (07/03/10 – Stereo, Murcia)


Si tiramos de tópicos, podríamos decir que una banda como Mono no encaja demasiado con la imagen que se proyecta de Japón en el exterior. Extremadamente competitivos, sumisos y poco dados a dejar fluir las emociones son algunos de las pensamientos que surgen al hablar de la cultura nipona. Eso al compararse con la música brumosa, llena de reverberaciones y delays, por momentos desoladora y por otros anestesiante pero siempre épica de Mono, resulta bastante curioso.

Había mucha expectación en Murcia sobre lo que podían ofrecer Mono en la coqueta sala Stereo, casi llena para la ocasión. Era el momento de poder escuchar en directo las canciones pertenecientes a su último disco, “Hymn To The Immortal Wind“, publicado el pasado año.

Abrieron la noche los murcianos Noise Box, que cumplieron con creces la complicada tarea de hacer más amena la espera a un público deseoso de ver a la banda oriental. Sonaron sobre todo canciones de su último disco, “Locked Up In A Human Body“, un álbum con un sonido más oscuro que sus predecesores. Sorprendieron con una versión bastante contundente de “Enjoy The Silence” de Depeche Mode.

Al acabar el artista invitado, una cuidada selección de música clásica ambientó al público para el concierto de Mono, que empezó con el primer corte de su último disco, la sobrecogedora “Ashes In The Snow“, un comienzo que ya supuso una entrada colosal por los picos de ruido y minimalismo que es el sonido de Mono. El sonido era nítido y contundente, y sin concesiones al público (no se dirigieron al mismo en todo el concierto, y apenas se les pudo ver la mirada) siguieron con “Burial At Sea“, una pieza que va creciendo desde un pausado “post-rock” hasta un sonido que recuerda a ciertas composiciones de Ennio Morricone para acabar como Mono mejor saben hacer, con un estallido de distorsión que alcanza en concierto su máxima expresión.

A continuación volvieron al pasado y rescataron “The Kidnapped Bell“, de su primer disco “Under The Pipal Tree“, editado hace 9 años. El sonido del grupo ha ido puliéndose y cambiando a lo largo de todo este tiempo, pero ya se podía apreciar la intensidad que Mono iban a mostrar en su carrera en ese primer álbum.

Siguieron con “Pure As Snow (Tral Of The Winter Storm)“, otra canción de “Hymn To The Immortal Wind” con un toque más intimista y fino que poco a poco crea una impresionante maraña sonora que dejó al público mudo. Vuelta a sus anteriores trabajos con “Sabbath” y “Yearning“, en el que pudo ser el momento más intenso de todo el concierto. Un poco de respiro a tanto muro de sonido supuso “Follow The Map“, para cerrar el concierto con “Hacylon (Beautiful Days)” y “Everlasting Light“, sin apenas despedirse y sin bises.

Mono, como muchos grupos de post-rock, y obviando a sus fans, es un grupo estacionario, para escucharlo por épocas y luego dejarlos un poco de lado durante un tiempo. Pero tras presenciar uno de sus conciertos, hay que quitarse el sombrero ante un grupo con un sonido claro pero sin caer en la repetición.